Caputo aflojó la aspiradora de pesos y consiguió USD 150 millones de los bancos

El Ministerio de Economía cambió su estrategia monetaria al volcar pesos al mercado tras renovar el 93,3 por ciento de los vencimientos de deuda en la última licitación del Tesoro.
El Palacio de Hacienda adjudicó 6,74 billones de pesos y logró refinanciar la mayor parte de los compromisos de la jornada. Esta operación marca un giro en la política oficial, ya que el equipo económico decidió no absorber la totalidad de las ofertas recibidas para permitir una mayor circulación de moneda en la plaza local.
La lógica detrás de esta medida busca reducir el costo del dinero sin necesidad de un anuncio formal de baja de tasas por parte del Banco Central. Tras meses de una fuerte restricción monetaria para contener los precios, el Gobierno ahora intenta que los pesos fluyan hacia el sector privado para dinamizar la actividad financiera.
Los inversores mantuvieron una postura defensiva concentrando más de la mitad de sus posturas en instrumentos ajustables por inflación de muy corto plazo. Esta preferencia por las letras Lecer demuestra que el mercado financiero todavía prioriza la liquidez inmediata y la cobertura frente al índice de precios por sobre otras opciones de inversión.
Una de las novedades de la fecha fue la colocación de un bono en dólares con vencimiento en octubre de 2025 que captó 150 millones de dólares a una tasa del 5,9 por ciento. El ingreso de estos fondos provino principalmente de bancos locales que buscan dar salida a los depósitos captados durante la primera etapa del blanqueo de capitales.
La ausencia de licitaciones a tasa fija confirma la intención oficial de no convalidar rendimientos elevados en el tramo actual de la gestión. El Tesoro se consolida como el principal regulador del flujo de fondos en un esquema que depende exclusivamente del mercado doméstico ante la falta de financiamiento internacional.
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