
La nueva línea de créditos presentada por el Banco Nación aparece como una opción llamativa en una coyuntura económica particular. Si bien se trata de una herramienta que propone acercar el mercado automotor a más personas, se debe tener cautela. ¿Oportunidad o riesgo? Te contamos en la nota.
El auto cero kilómetro se mantiene como una aspiración cada vez más costosa para gran parte de la clase media argentina, incluso con crédito accesible.
Tras un primer semestre con proyecciones alentadoras, el mercado automotor argentino comenzó a mostrar algunas señales desaceleración durante julio. Aunque hasta junio las cifras a nivel nacional auguraban un repunte en la venta de vehículos, el segundo semestre trajo cierta incertidumbre.
“En julio se ha visto una desaceleración un poco del mercado, lo cual podría variar la proyección nacional de 600.000 vehículos”, reconoció en entrevista con Crónica Marcelo Di Marco, gerente general de Tsuyoi, concesionaria oficial Toyota en Comodoro Rivadavia, Camarones y toda Santa Cruz.
La zona sur de Chubut y la provincia de Santa Cruz, que hasta ahora habían acompañado la tendencia nacional, comienzan también a reflejar particularidades propias. “La proyección de crecimiento es similar a la nacional. Pero también acá tenemos nuestra propia crisis, ligada a la situación del sector petrolero», explicó Di Marco.
En este contexto de vaivenes, el crédito surge como herramienta clave para sostener la actividad, al menos parcialmente. Di Marco destacó la reciente línea lanzada por el Banco Nación, que permite financiar hasta 100 millones de pesos con una tasa considerada competitiva. “Este año apareció como novedad la posibilidad de financiamiento (…) El crédito ha ayudado muchísimo a la venta. Mucha gente que no tenía cómo renovar su auto ahora puede hacerlo”.
Sin embargo, no todos comparten el mismo entusiasmo. Desde una mirada más crítica, el abogado experto en finanzas, Gonzalo Ventura, advirtió en sus redes sobre el costo real de estos créditos, con un costo financiero total que ronda el 46%.
La accesibilidad no hace las cosas más económicas
“Vas a la concesionaria, si calificás directamente te dan el crédito. Pero hay que tener cuidado: muchas personas serán tentadas por el bajo interés en comparación a otros bancos, pero los autos están hoy muy caros. Estás pagando el doble de lo que sale en cualquier lugar del mundo”, sostuvo Ventura.
En una simulación, Ventura detalló los ingresos necesarios para acceder a los montos propuestos. Para un crédito de 10 millones de pesos, por ejemplo, el solicitante debe demostrar ingresos mensuales de 1.400.000 pesos y pagar una cuota cercana a los 420.000 pesos, sin contar seguro ni patente. “El crédito por sí no es ni bueno ni malo, depende para qué lo uses. Si es para trabajar o garantizar seguridad familiar, puede ser conveniente. Pero si es para comprar el auto de tus sueños sin tener los recursos, probablemente sea la peor decisión que tomes”.
Por otro lado, el dólar dejó de ser una herramienta de incentivo, debido a la eliminación de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el blue. “Hasta el año pasado, quien tenía dólares encontraba una ventaja importante (…) Este año eso desapareció. Incluso en un momento, el blue estuvo por debajo del oficial”, indicó Di Marco.
Hoy, el costo de vida argentino se suma a una economía inestable, con inflación en baja, pero constante, y caída del poder adquisitivo, lo que pone en duda la sostenibilidad del ritmo actual del mercado.
Aunque los planes de ahorro y líneas de crédito dan algo de oxígeno, la ecuación final sigue siendo desfavorable para gran parte de la población.

