
El gasto primario cayó 29 % en términos reales en el primer semestre de 2025, marcando mínimos históricos en áreas clave como obra pública, subsidios y programas sociales. El informe del IARAF revela el alcance del ajuste aplicado por el Gobierno nacional.
En medio del ajuste fiscal encarado por el gobierno de Javier Milei, el gasto primario del Estado nacional se desplomó un 29 % en términos reales durante el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo período del año anterior. Así lo reveló un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que expone el fuerte recorte en áreas sensibles como jubilaciones, programas sociales, obra pública y subsidios energéticos.
Según el análisis, el gasto primario totalizó $58,8 billones a precios constantes de junio, apenas por encima del piso registrado en 2024 ($56,2 billones) y el segundo valor más bajo desde 2019. Este tipo de gasto, que excluye el pago de intereses de deuda, muestra con claridad el nivel de contracción del Estado nacional en lo que va del año.
Entre los datos más destacados:
- Jubilaciones y pensiones contributivas: cayeron 10,8 % interanual en términos reales frente al primer semestre de 2023, aunque crecieron 22,6 % respecto a 2024 tras un fuerte ajuste entre diciembre y julio.
- Salarios públicos: marcaron su menor nivel en seis años, con una baja del 4,9 % frente a 2024 y del 22 % en comparación con 2023.
- Programas sociales: descendieron 31,8 % frente a 2024 y 46 % respecto a 2023. El informe incluye entre ellos al Potenciar Trabajo, Tarjeta Alimentar, Progresar y Primera Infancia, entre otros.
- Inversión real directa (obra pública): se redujo 78 % contra el pico de 2023 y 11 % frente a 2024, siendo la más baja de todo el período medido.
- Subsidios energéticos: tuvieron un desplome del 62 % respecto al primer semestre de 2024 y del 83 % comparado con 2022, marcando un mínimo histórico.
A contramano del resto, las prestaciones del PAMI y la Asignación Universal por Hijo (AUH) crecieron en términos reales respecto a 2024, con subas del 16,2 % y 35,7 % respectivamente.
También hubo una recuperación parcial en las transferencias no automáticas a provincias y CABA, que aumentaron 136 % respecto a 2024 (tras un fuerte ajuste ese año), aunque siguen 65% por debajo del nivel de 2023.
En cuanto a los intereses de la deuda, aunque el gasto pagado cayó 1,3 % frente a 2024, los compromisos devengados —es decir, ya generados aunque no abonados— representaron un 1,81 % del PBI, lo que pone en duda la sostenibilidad del resultado financiero superavitario que exhibe el Gobierno.
Con información de Página12

