
En un giro económico y político, el equipo del ministro de Economía Luis Caputo y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, anunció un alivio en la política monetaria tras la derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses.
La decisión contempla reducción de tasas de interés y flexibilización en los encajes bancarios, con el objetivo de recomponer la oferta de crédito a las pymes y empresas golpeadas por la escasez de pesos.
Durante los últimos meses, el Banco Central había elevado las tasas de pases por encima del 60% anual, como parte de un “súper apretón monetario” para controlar la inflación y mantener el dólar dentro de la banda acordada con el FMI. La medida logró estabilidad cambiaria —el dólar mayorista cerró ayer en $1.432, cerca del techo de $1.460—, pero provocó contracción del crédito y dificultó la financiación de empresas.
“El apretón monetario era transitorio. Ahora vamos hacia una situación de mayor normalidad”, afirmó Bausili.
Medidas principales
- Baja de tasas: reducción de 10 puntos en la tasa de pases y disminución de rendimientos de Lecap.
- Alivio a los bancos: revisión de encajes diarios, que obligaban a inmovilizar más del 50% de los depósitos. Esto permitirá a las entidades prestar más al sector privado a tasas más bajas.
“El objetivo es que los bancos tengan mayor disponibilidad para acompañar la recuperación del sector productivo”, remarcó Caputo.
El viraje busca aliviar el costo financiero en un contexto de recesión y mejorar la relación con empresas e inversores. No obstante, analistas advierten que, si no se acompaña de disciplina fiscal, la reducción de tasas podría reactivar presiones inflacionarias.
El Gobierno mantiene su enfoque en la estabilidad cambiaria y en la credibilidad de la banda del dólar como ancla, mientras busca transmitir sensibilidad ante el voto de castigo en Buenos Aires y enviar un mensaje de distensión al empresariado y a los gobernadores.
Con información de Ambito

