
Los activos argentinos experimentaron una nueva caída este lunes en Wall Street, marcando la tercera sesión consecutiva con números negativos para las acciones y los bonos soberanos. Este retroceso se produce en un contexto de considerable volatilidad en los mercados locales, a pocas semanas de las elecciones de octubre, y a pesar de la tendencia alcista de las bolsas internacionales.
Según los registros de las 13:50 horas, los bonos soberanos en dólares mostraron una caída promedio del 0,3%. En tanto, el riesgo país, medido por JP Morgan, ascendió 23 unidades, situándose en los 1.083 puntos básicos, aproximándose a los 1.100. En el segmento de los ADR, YPF perdió un 1,3%, Edenor cedió 1,8% y Vista Energy bajó 2%, mientras que Grupo Galicia registró una leve resta de 0,2%. En el ámbito local, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedió 0,5%, alcanzando los 1.780.000 puntos.
El actual escenario de bajas sucede a una semana que, si bien fue «vertiginosa» según operadores, había mostrado un repunte entre el lunes y miércoles previos. Este repunte se debió a una imprevista liquidación millonaria de dólares proveniente del sector agroexportador, que generó un compromiso de venta de 7.000 millones de dólares en solo tres días para el Gobierno. El Tesoro argentino aprovechó esta situación para recomprar divisas, lo que el mercado interpretó como una intervención cambiaria orientativa.
Contexto financiero y medidas gubernamentales
A esta coyuntura se sumó el respaldo del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien anunció negociaciones con Argentina para un intercambio de monedas por 20.000 millones de dólares. Bessent afirmó la disposición de Estados Unidos a «hacer lo que sea necesario» para apoyar al país, incluyendo la adquisición de bonos denominados en dólares. Federico Filippini, analista de Adcap Grupo Financiero, destacó que este «apoyo decisivo de Estados Unidos estabilizó las condiciones y reposicionó efectivamente a Argentina como ‘sistémicamente importante'».
En cuanto a la situación cambiaria, el dólar mayorista cotizaba con un alza de 14 pesos, situándose en 1.340 pesos, después de haber alcanzado un máximo histórico de $1.475 este mes. El viernes, el Tesoro argentino inyectó 1,816 billón de pesos para adquirir aproximadamente 1.345 millones de dólares, lo que contribuyó a un incremento de casi USD 1.900 millones en las reservas internacionales del Banco Central en un solo día.
No obstante, las autoridades implementaron nuevas restricciones. Según GMA Capital, se decidió «impedir la compra de activos contra MEP y contado con liquidación por 90 días luego de acceder al mercado oficial de cambios». Esta medida busca evitar presiones sobre el dólar, particularmente la maniobra conocida como «rulo», que permitía aprovechar la brecha entre los dólares financieros. Max Capital sugirió que el Tesoro debe «aprovechar esta ventana temporal para seguir acumulando reservas, ya que más adelante no tendrá esta oportunidad», considerando que los agroexportadores tienen hasta este lunes para liquidar el 90% de lo declarado.
Estrategias y desafíos
Operadores consultados por Reuters señalaron que las últimas dos semanas han sido las más intensas en la plaza financiera desde la asunción del actual gobierno en diciembre de 2023. Esta situación se percibe como una antesala de la «dura batalla» en los comicios de medio término a finales de octubre, donde el Gobierno buscará fortalecer su posición en el Congreso.
Mirando hacia el futuro, el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) establece la exigencia de acumular reservas por más de USD 11.300 millones para junio de 2026, lo que implicaría compras mensuales superiores a los USD 1.000 millones, un desafío significativo para la gestión económica.
Redactado con información de Infobae.

