El presidente de EEUU Donald Trump anunció este jueves que cancelará la transmisión en vivo de la ejecución del condenado Nidal Hasan, autor del tiroteo en Fort Hood. El mandatario reconoció que la decisión «podría haber sido un elemento disuasorio» pero que se echó para atrás al considerar la sensibilidad de «muchas personas muy buenas y bienintencionadas».

La transmisión iba a llevarse a cabo tras un anuncio del Pentágono la semana pasada. No obstante, el mandatario expresó en su cuenta de Truth Social: “Creo que transmitir la ejecución para que todos la vieran podría haber sido un poderoso elemento disuasorio, al permitir que el mundo presenciara cómo EEUU trata a terroristas y ESCORIA como Hasan».
Donald Trump canceló la transmisión en vivo de la ejecución por pelotón de fusilamiento del autor del tiroteo en Fort Hood
Así, el republicano agregó que Hasan “morirá, según lo programado, por pelotón de fusilamiento, pero este evento no se transmitirá”. El condenado carga con la pena por matar a 13 personas y herir a decenas más en el tiroteo de 2009.
CNN informó a principios de esta semana que el presidente y sus asesores estaban debatiendo si cancelar los planes de transmitir la ejecución en vivo, después de que Trump comentara en privado que inicialmente no sabía que Hasan estaba paralizado de la cintura para abajo.
El plan de transmitir la ejecución en vivo provocó de inmediato críticas de ambos partidos, a la par de tomar por sorpresa a personas de distintas áreas del Pentágono y del Ejército.
La oposición pública a la idea también fue contundente: el 80 % de los adultos estadounidenses, incluido el 64 % de los republicanos, afirmó que la ejecución no debería transmitirse en vivo, según una encuesta de ABC News/The Washington Post/Ipsos publicada este jueves.
El caso de Nidal Hasan y la masacre de Fort Hood
Hasan era psiquiatra militar y tenía rango de mayor cuando, en 2009, abrió fuego contra decenas de personas en el Centro de Preparación para el Despliegue de Soldados de Fort Hood. En 2013 fue condenado a muerte por un tribunal militar por 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato.
Esta semana, el presidente Donald Trump autorizó su ejecución por fusilamiento, después de una recomendación del secretario de Defensa. «Queremos asegurarnos de que la población pueda presenciarlo. Que sea un acto público. Porque la gente debe comprender que estas acciones tienen consecuencias graves», afirmó Hegseth al justificar la decisión.
Si se concreta, será la primera ejecución militar en Estados Unidos desde 1961, cuando el soldado John A. Bennett fue ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, tras ser condenado por violación e intento de asesinato de una niña de 11 años.
Además, el procedimiento representará el primer uso de un pelotón de fusilamiento por parte del Ejército estadounidense desde 1945.

