Durante buena parte de su juventud, la empresa familiar quedó en segundo plano mientras intentaba hacerse un lugar en el automovilismo. Vistas: 8 Navegación de entradas De pedir comida para sobrevivir a conquistar el mundo: la vida del Roña Castro, un campeón que nunca se rindióEl profundo mensaje de Franco Colapinto a sus fanáticos: «No me ayudan, ni a mí ni a mi futuro»