El presidente de EEUU Donald Trump aseguró que no cree que China y Rusia estén ayudando a Irán «en absoluto» y consideró que, de lo contrario, tendrían «demasiado que perder».

Trump lo expresó este lunes por la noche en su cuenta de Truth Social, al asegurar que había visto comentarios de sus críticos y oponentes en los que afirmaban que ambas naciones estaban ayudando a Teherán.
Donald Trump no cree que China y Rusia estén ayudando a Irán «en absoluto»
Los ataques con drones iraníes contra instalaciones de la CIA en el Golfo Pérsico llevaron a los analistas de inteligencia estadounidenses a investigar si Rusia proporcionó información para la selección de objetivos o tecnología avanzada para drones.
Los ministros de Asuntos Exteriores europeos plantearon esta cuestión en una reunión celebrada en marzo con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Ese mismo mes, The Washington Post y The Wall Street Journal informaron que Rusia estaba proporcionando a Irán información para la selección de objetivos.
No obstante, Moscú y Pekín mantienen estrechos lazos con Teherán: Rusia declaró que la guerra con Irán podría desencadenar una carrera armamentística nuclear en Medio Oriente. Por su parte, Pekín condenó los ataques de Washington contra Teherán como una flagrante violación de la soberanía de Irán.
El mes pasado, Trump advirtió a Xi Jinping que no brindara apoyo a Irán cuando el líder chino visitó Washington, y recibió garantías de que China no lo haría, según declaró en ese momento el embajador de Estados Unidos en China.
La advertencia se produjo en medio de informes que indicaban que China había suministrado a Irán lanzadores de misiles antiaéreos portátiles y que Teherán había encontrado maneras de eludir las sanciones a sus ventas de petróleo con ayuda china.
Irán se prepara para una nueva guerra con EEUU: refuerza sus instalaciones nucleares y amenaza con más ataques
Irán intensificó sus preparativos militares ante la posibilidad de una nueva ofensiva de Estados Unidos, con el refuerzo de sus instalaciones nucleares, la reconstrucción de su arsenal y la movilización de sectores de la población. El régimen de Teherán considera que el presidente Donald Trump podría ordenar nuevos ataques después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Las autoridades iraníes advirtieron que una nueva operación estadounidense provocaría una respuesta de mayor alcance en Medio Oriente, con posibles ataques contra objetivos militares y económicos de países aliados de Washington. Según informó The Wall Street Journal, Teherán busca utilizar estas amenazas como mecanismo de disuasión mientras fortalece sus capacidades defensivas.
Imágenes satelitales analizadas por el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional muestran que Irán construyó barreras de tierra y otras estructuras defensivas alrededor de instalaciones nucleares, entre ellas Natanz y Pickaxe Mountain. Las medidas buscan dificultar posibles incursiones terrestres y proteger sectores estratégicos.

