La violencia de género y los feminicidios ganan espacio en la campaña presidencial, mientras el mandatario intenta diferenciarse de su rival y atraer a un electorado clave.
Luiz Inácio Lula da Silva publicó un nuevo video de campaña de cara a las elecciones en el que apunta contra Flávio Bolsonaro y cuestiona su relación con las mujeres. La publicación forma parte de la estrategia electoral de Lula, que busca reforzar su respaldo entre el electorado femenino.
El mensaje se conoce en un momento en el que la violencia contra las mujeres y el feminicidio comenzaron a ocupar un lugar central en la campaña presidencial brasileña. Lula incorporó estos temas a sus discursos y busca presentarse como un candidato comprometido con la protección de las mujeres y la lucha contra la violencia de género.
El voto femenino gana peso en las campañas de Lula y Bolsonaro
Brasil registró más de 1.500 feminicidios durante 2025, una cifra que volvió a poner la violencia contra las mujeres en el centro del debate político de cara a las elecciones.
Lula convirtió la lucha contra el feminicidio en uno de los ejes de su campaña. El presidente sostiene que, además de reforzar las políticas de protección y las sanciones contra los agresores, es necesario promover un cambio cultural entre los hombres para prevenir las agresiones y los asesinatos por razones de género.
En febrero, Lula impulsó junto con los otros poderes del Estado el Pacto Nacional contra el Feminicidio y planteó la necesidad de trabajar sobre las conductas y actitudes vinculadas con la cultura machista.
Flávio Bolsonaro también incorporó la problemática a su campaña, aunque con un enfoque diferente. El candidato propone endurecer las medidas contra quienes cometen delitos sexuales y feminicidios y defiende penas más severas para los responsables. Así, la violencia contra las mujeres se convirtió en uno de los temas que ambos candidatos utilizan para marcar diferencias durante la campaña.
De esta forma, la disputa por el voto femenino atraviesa las elecciones. Las mujeres representan más de la mitad del electorado brasileño y tanto Lula como sus rivales buscan atraer a ese sector con propuestas y mensajes relacionados con la seguridad, la violencia de género y los derechos de las mujeres.
