Japón enfrenta una creciente presencia de osos fuera de su hábitat habitual, con episodios que alcanzaron puertos, estaciones y zonas urbanas. Durante el fin de semana, uno de los animales subió a un barco y terminó cayendo al mar, mientras que otro fue atropellado por un tren y provocó importantes demoras.
Los dos episodios ocurrieron en la zona de Miyagi, en medio de una situación que mantiene en alerta a las autoridades. Desde abril, al menos 23 personas fueron atacadas por osos en nueve prefecturas y tres de ellas murieron, según informó la agencia ANSA.
Los especialistas relacionan el aumento de los encuentros con la falta de alimentos en los bosques, las malas cosechas de bellotas y el avance de los asentamientos humanos sobre áreas cercanas a su hábitat. La combinación empuja a los animales a desplazarse hacia lugares cada vez más poblados en busca de comida.
Un oso subió a un barco y cayó al mar
Uno de los episodios más llamativos ocurrió cuando un oso consiguió subir a una embarcación. El animal permaneció en la proa e incluso se quedó dormido mientras los tres integrantes de la tripulación buscaban ponerse a resguardo.
Ante la inesperada presencia, los tripulantes se refugiaron dentro de un camarote y cerraron la puerta con llave para evitar cualquier contacto con el animal. Ninguna de las personas que se encontraban a bordo resultó herida.
Finalmente, el oso cayó desde la embarcación al mar y desapareció bajo las olas. La Policía local informó sobre el episodio y señaló que desde el viernes ya se habían registrado otros avistamientos de ejemplares en esa misma zona.
Otro oso fue atropellado por un tren
Horas después se produjo un segundo incidente en Iwanuma, también dentro de la prefectura de Miyagi. Un tren atropelló a un oso durante la noche del sábado y obligó a interrumpir temporalmente el servicio de la línea Joban.
El animal quedó atrapado debajo de la formación y los trabajos para retirar el cuerpo y habilitar nuevamente las vías demoraron casi dos horas, de acuerdo con la información difundida por la operadora ferroviaria JR East.
Ningún pasajero ni integrante de la tripulación sufrió heridas, aunque la interrupción terminó afectando a cerca de 500 personas que viajaban en cuatro trenes.
Por qué aumentaron los encuentros con osos en Japón
Los últimos casos forman parte de un fenómeno que Japón registra desde hace meses. Los avistamientos dejaron de concentrarse exclusivamente en senderos y zonas montañosas y comenzaron a repetirse en estaciones ferroviarias, puertos y áreas urbanizadas.
Los expertos señalan que la escasez de comida disponible en los bosques es uno de los factores centrales. Las malas cosechas de bellotas redujeron una de sus fuentes habituales de alimentación y favorecieron los desplazamientos hacia territorios ocupados por personas.
A ese escenario se suma la expansión progresiva de los asentamientos humanos sobre los límites de los bosques, que incrementa las posibilidades de encuentros. La sucesión de ataques y avistamientos mantiene así la preocupación en distintas prefecturas ante la presencia de animales en espacios cada vez más alejados de su entorno natural.


