En estados como Idaho, Minnesota y Dakota del Sur también existen mecanismos que permiten emitir el voto anticipadamente de manera presencial, mientras que la apertura más amplia de centros de votación se desarrollará progresivamente en distintas partes del país.
Los funcionarios electorales afirmaron que se encuentran preparados para garantizar un proceso preciso y seguro. Al mismo tiempo, continúan las controversias por los intentos del Gobierno federal de modificar determinados procedimientos electorales y acceder a información de los padrones estatales.
El Congreso en el centro de las elecciones de EEUU
Los comicios se celebrarán el 3 de noviembre de 2026 y definirán la renovación de bancas de la Cámara de Representantes y el Senado, además de incluir elecciones para gobernadores y legislaturas estatales en numerosos estados.
Actualmente, los republicanos cuentan con mayorías en ambas cámaras. Un cambio en el control de alguna de ellas modificaría el equilibrio político entre el Congreso y la Casa Blanca durante la segunda mitad del mandato presidencial, con efectos sobre la agenda legislativa y las facultades de supervisión parlamentaria.
La campaña se desarrolla con distintos asuntos ocupando la discusión pública, entre ellos el costo de vida, los precios del combustible y los alimentos, la guerra en Irán, la política migratoria y los posibles riesgos derivados del avance de la inteligencia artificial.
La redistribución de distritos también quedó bajo la lupa
La elección llegó además después de una serie de modificaciones en los mapas de distritos para la Cámara de Representantes del país norteamericano. El proceso tomó impulso cuando Trump pidió a la legislatura de Texas, controlada por los republicanos, modificar su mapa congresional. Posteriormente, otros estados también avanzaron con cambios en sus distritos.
Según las estimaciones citadas por The Associated Press, aproximadamente uno de cada diez estadounidenses vive este año en un distrito congresional diferente al de 2024.
La administración de las elecciones también generó disputas entre el Gobierno federal y los estados, a los que la Constitución estadounidense asigna un papel central en la organización de los comicios.
La Corte Suprema frenó restricciones al voto por correo
Trump impulsó durante los últimos meses medidas para modificar el funcionamiento del voto por correo y reforzar los controles sobre los padrones electorales.
Esta semana, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el intento de su administración de poner en vigencia nuevas reglas del Servicio Postal antes de las elecciones. Las disposiciones contemplaban, entre otros puntos, que los estados entregaran listas de votantes y utilizaran sobres aprobados con códigos de barras para las boletas enviadas por correo.
El Gobierno también promovió acciones para identificar a personas sin ciudadanía presuntamente registradas para votar. Trump sostuvo reiteradamente que existe un problema extendido de participación electoral de personas no habilitadas, mientras que investigaciones indicaron que esos casos son excepcionalmente poco frecuentes.
David Becker, director ejecutivo y fundador del Center for Election Innovation and Research, señaló que no le sorprendería que el mandatario continuara “su campaña de desinformación y su ataque contra los funcionarios electorales”. Sin embargo, consideró que, pese a los desafíos, “en última instancia el proceso se mantendrá, como lo ha hecho en años anteriores”.
El llamado a votar con anticipación
Organizaciones dedicadas a los derechos electorales recomendaron a quienes elijan votar por correo enviar sus boletas con suficiente anticipación debido a posibles demoras relacionadas con cambios recientes en el funcionamiento del Servicio Postal de Estados Unidos.
“Votar temprano, ya sea en persona o por correo, es bueno para todas nuestras comunidades porque les da opciones a los votantes, reduce las filas el día de las elecciones e incluso puede significar resultados más rápidos”, manifestó Hannah Fried, cofundadora y directora ejecutiva de All Voting Is Local.
En Minnesota, el secretario de Estado Steve Simon también buscó transmitir confianza sobre el proceso electoral ante las dudas difundidas en torno a los comicios y aseguró que la población podrá votar “igual que siempre”.
“Solo quiero reafirmar que las elecciones de Minnesota son fundamentalmente libres, justas, precisas, honestas y seguras”, afirmó.
Con el inicio del voto anticipado en Virginia, Estados Unidos ingresó así en el tramo final hacia las elecciones del 3 de noviembre, que definirán la composición del Congreso y el equilibrio institucional entre el Poder Legislativo y la administración de Trump durante los próximos dos años.


