La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el intento del presidente Donald Trump de modificar las reglas del voto por correo antes de las elecciones legislativas de noviembre y permitió que los estados mantengan sus procedimientos habituales. La resolución despejó la incertidumbre cuando el proceso electoral ya comenzó en algunas partes del país.
La decisión impide por ahora que entre en vigor un plan que buscaba otorgarle al Servicio Postal un papel central en el envío de las boletas. Las oficinas electorales podrán continuar distribuyéndolas según las normas vigentes en cada estado, sin incorporar nuevos requisitos a pocas semanas de los comicios.
¿Qué cambios buscaba implementar Donald Trump?
La disputa se originó en una orden ejecutiva firmada por Trump en marzo. El Gobierno pretendía establecer un modelo uniforme de sobres para las boletas enviadas por correo y obligar a los estados a presentar listas de votantes elegibles en un nuevo portal digital.
El plan contemplaba además que el Servicio Postal pudiera negarse a entregar boletas a aquellos estados que no cumplieran con los requisitos. Un informe elaborado a partir de la denuncia de un informante advirtió que las modificaciones podían provocar que millones de boletas no fueran enviadas.
La sucesión de demandas, decisiones judiciales y apelaciones había generado incertidumbre entre los responsables electorales, especialmente porque aproximadamente un tercio de los votantes estadounidenses utiliza este mecanismo para sufragar.
La preocupación era todavía mayor en California, Colorado, Hawái, Nevada, Oregon, Utah, Vermont y Washington, donde gran parte de la votación se realiza por correo y una modificación de último momento habría obligado a transformar rápidamente los procedimientos.
¿Qué implica la decisión de la Corte Suprema?
Los tribunales inferiores ya habían impedido que el Gobierno implementara las nuevas reglas y la Corte Suprema rechazó ahora suspender esas decisiones. Los jueces Samuel Alito, Brett Kavanaugh y Clarence Thomas expresaron diferentes grados de disposición a permitir el plan en elecciones actuales o futuras.
Sin embargo, la mayoría sostuvo que era “poco probable que el gobierno prevalezca en cuanto al fondo del asunto”, una definición que especialistas interpretaron como una señal relevante sobre el futuro de la disputa.
“Esta es una victoria para los habitantes de Oregon, para el derecho al voto y para el estado de derecho”, señaló el secretario de Estado de Oregon, Tobias Read. Y agregó: “Los presidentes no dirigen las elecciones, lo hace el pueblo”.
El secretario de Estado de Nevada, Cisco Aguilar, también celebró la resolución, aunque advirtió que las acusaciones falsas contra el voto por correo ya afectaron la confianza de algunos ciudadanos. “Pueden confiar en el proceso. Por favor participen”, pidió.
La definición judicial llega en un momento clave: las elecciones de noviembre determinarán qué partido controla el Congreso durante los últimos dos años del mandato de Trump. Para David Becker, director del Center for Election Innovation & Research, el fallo también reduce las posibilidades de que las reglas impulsadas por el mandatario lleguen a implementarse en futuros comicios.
¿Cómo reaccionó Trump al fallo de la Corte Suprema?
Donald Trump cuestionó especialmente a los magistrados que él mismo nominó durante su primer mandato y que votaron en contra de su iniciativa: “La incapacidad y falta de voluntad de la Corte para hacer lo correcto por nuestro país quedará registrada, de una manera muy negativa, en los anales de la Historia”, escribió Trump.
Además, aseguró: “Esta Corte Suprema es intimidada y presionada por la Izquierda Radical para tomar decisiones que han hecho retroceder a Estados Unidos al menos 100 años”.
El mandatario apuntó particularmente contra Neil Gorsuch, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh, los tres jueces que nominó durante su primera presidencia y que fallaron en su contra. “Estas no son las personas a las que entrevisté para servir en la Corte Suprema de Estados Unidos; son apenas una sombra de lo que eran originalmente”, afirmó.
Trump también sostuvo que las decisiones del tribunal “le están costando a Estados Unidos billones de dólares con fallos sorprendentemente malos, de una magnitud tal que no será fácil que nuestro país pueda recuperarse o sanar”. Sus declaraciones llegaron horas después de que la Corte determinara que las restricciones impulsadas por su administración probablemente no prosperarán judicialmente, al menos de cara a los comicios de este año.




