
La neblina tóxica de los incendios forestales se extiende por el sudeste asiático, según últimos registros, a medida que se intensifica el fenómeno de El Súper Niño. Una densa capa cubrió parte de Indonesia y extendiéndose a Malasia, Singapur y Filipinas, mientras los fenómenos continúan.
Millones de personas se vieron expuestas al esmog, que en algunas áreas alimentó una contaminación «sumamente perjudicial para la salud» que supera en más de 15 veces el nivel recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Muchos de los incendios que siguen activos en Sumatra y el Borneo indonesio llevan ardiendo desde mediados de julio, avivados por el llamado Super El Niño, que está exacerbando las condiciones de sequía.
La neblina tóxica de los incendios forestales avanza al sudeste asiático mientras se intensifica El Súper Niño
Entre julio y agosto, el Ministerio de Salud de Indonesia registró más de 50.000 casos de infecciones respiratorias relacionadas con incendios forestales y de tierras. Más de 12.000 de esos casos corresponden a niños menores de cinco años.
Mientras tanto, Malasia reportó un aumento en los casos de asma y conjuntivitis en medio del empeoramiento de la calidad del aire en todo el país, a medida que el humo continúa llegando a través de la frontera. Los incendios forestales y de turberas en Indonesia no son un fenómeno nuevo, ya que tienen su origen en décadas de cambios en el uso de la tierra, que se remontan a la era de Suharto, cuando vastas áreas de selva tropical y turberas en Kalimantan se abrieron a la tala, las plantaciones y los proyectos de desarrollo a gran escala.
Hoy en día, los incendios a gran escala suelen asociarse con la expansión de plantaciones industriales y otros usos comerciales del suelo. Grupos ecologistas, investigadores e investigaciones gubernamentales han denunciado reiteradamente que algunas empresas utilizan el fuego como una forma barata y eficaz de despejar vastas extensiones de terreno.
Algunos señalan que, si bien la sequía y el fenómeno de El Niño favorecen la propagación de incendios, la gravedad de la neblina también está relacionada con la actividad humana. Las turberas drenadas, las plantaciones forestales industriales y las plantaciones de palma aceitera pueden hacer que los paisajes sean más vulnerables a los incendios, que a menudo se repiten en las mismas zonas.
La ONU alertó sobre la duración de El Niño: llegará hasta febrero de 2027 y será muy fuerte
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), dependiente de la ONU, advirtió este jueves que el fenómeno de El Niño se intensificará durante los próximos meses y alcanzará una magnitud muy fuerte. Sus efectos podrían extenderse hasta febrero de 2027, con repercusiones climáticas durante buena parte de ese año.
El organismo señaló que existe una probabilidad “extraordinariamente alta, cercana al 100%” de esa duración del fenómeno. “El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse ser muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura» afirmó la agencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
La entidad también sostuvo que algunos de los riesgos asociados podrían ser inundaciones, sequías y calor extremo. “La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando, siguen subiendo y el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo”, alertó el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

