El Parque Zoológico de Tama, ubicado en las afueras de Tokio, enfrenta una tragedia sin precedentes: tres leonas perdieron la vida como consecuencia de las elevadísimas temperaturas que azotan al archipiélago nipón. El hecho encendió las alarmas sobre la vulnerabilidad de los animales bajo cuidado humano frente a los embates del cambio climático.

## Síntomas alarmantes y muertes escalonadas
La crisis se desató hacia mediados de julio, cuando diez de los dieciséis felinos del complejo comenzaron a exhibir cuadros de malestar. Los veterinarios detectaron apatía marcada, rechazo a la comida y notable reducción de sus movimientos. Ante la gravedad, las autoridades decidieron suspender la exhibición pública el 23 de julio. La situación se agravó rápidamente: algunos ejemplares llegaron a desplomarse o sufrir pérdida de consciencia. Las tres hembras fallecieron en fechas consecutivas —28 y 31 de julio, más el 2 de agosto— en circunstancias que el propio zoológico vinculó al estrés térmico.
Los informes post mortem revelaron cuadros severos de deshidratación extendida y falla simultánea de varios órganos. Al momento, tres leones continúan internados en estado crítico, recibiendo sueros intravenosos, fármacos hepáticos, suplementos vitamínicos y curas para lesiones cutáneas derivadas de la inmovilidad prolongada.
## Ola de calor sin precedentes en el país
Japón atraviesa una de sus peores temporadas estivales en la historia meteorológica. Termómetros en diversas prefecturas marcaron lecturas que rondaron los cuarenta grados, cifra que la agencia AFP clasificó bajo la nueva categoría de «día cruelmente caluroso». El verano anterior ya había establecido récords negativos para la nación asiática.
Frente a lo ocurrido, la dirección del zoológico anunció el refuerzo de los sistemas de mitigación térmica tanto en el recinto de los leones como en las áreas de recorrido libre del predio, buscando evitar nuevos decesos vinculados a las condiciones ambientales.
El episodio se inscribe en un patrón global de eventos climáticos extremos. En paralelo, la península ibérica afronta su cuarto episodio de calor intenso del año, con termómetros que superarían nuevamente los cuarenta grados en plena crisis de incendios forestales que consumen miles de hectáreas.
Redacción SDN
