Este martes, Keiko Fujimori tomará posesión como la primera mujer electa para ocupar la jefatura de Estado peruana. La ceremonia se llevará adelante desde las 16 horas de la Argentina en medio de un clima de profunda división social, producto de una contienda electoral definida por menos de 50 mil votos de diferencia.
## El regreso del fujimorismo al poder
La líder de Fuerza Popular encabezará un gobierno que se extenderá hasta 2031, asumiendo tras una década convulsionada que incluyó ocho presidentes, renuncias forzadas, destituciones y administraciones transitorias. Fujimori reemplazará a José María Balcázar, quien ejerció como mandatario interino desde febrero pasado.
Su llegada al Palacio de Gobierno representa el retorno del fujimorismo tras más de veinte años de ausencia. La dirigente de 51 años consiguió el 50,13% de los sufragios en el balotaje del 7 de junio, superando por apenas 0,27 puntos porcentuales al postulante progresista Roberto Sánchez. La denuncia de presuntas irregularidades por parte de su contrincante postergó la proclamación oficial de los resultados.
El apellido Fujimori sigue generando fuertes posiciones encontradas en la sociedad peruana. Alberto Fujimori, padre de la presidenta electa, gobernó entre 1990 y 2000 y fue condenado a 25 años de cárcel por violaciones a los derechos humanos y casos de corrupción, además del autogolpe de 1992. Falleció en septiembre de 2024, meses después de obtener su excarcelación por razones humanitarias. Conscientemente, Keiko Fujimori ha moderado su discurso y reiterado frases como «pensar distinto no nos hace enemigos» como gesto hacia una supuesta reconciliación nacional.
## Los desafíos inmediatos de la gestión
La inseguridad ciudadana constituye la principal bandera de la nueva administración. Entre las propuestas anunciadas se encuentran la expulsión de migrantes irregulares vinculados a delitos, la implementación de tribunales con magistrados de identidad reservada para casos de criminalidad organizada y programas laborales para personas privadas de libertad.
En materia económica, el plan «Perú con Orden» apunta a un «shock desregulatorio» que eliminaría 500 trámites burocráticos, digitalizaría trámites empresariales y buscaría captar entre 5.000 y 7.000 millones de dólares anuales en inversiones privadas. La meta oficial prevé generar más de 500 mil puestos de trabajo formales por año y reducir el déficit fiscal al 1% del PBI para 2031, en un país donde el 27% de los habitantes se encuentra bajo la línea de pobreza.
El fenómeno de El Niño reforzado, que podría perdurar hasta marzo, amenaza con afectar sectores clave como la agricultura, la pesca y la infraestructura, sumando presión a los primeros meses de gobierno.
La gobernabilidad también dependerá de las alianzas en un Congreso bicameral que vuelve a funcionar tras tres décadas. Aunque Fuerza Popular será la fuerza más numerosa, no alcanzará mayoría propia. La fragmentación quedó evidenciada en la elección de autoridades legislativas: el senado quedó en manos del fujimorista Miguel Torres mediante acuerdo con Renovación Popular, mientras que la cámara baja será presidida por Óscar Reto a través de una coalición opositora.
La asunción contará con la presencia de mandatarios de la región que evidencian un giro conservador, entre ellos Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa y José Raúl Mulino, además del rey Felipe VI de España y una delegación estadounidense encabezada por el subsecretario de Estado Christopher Landau.

