La controversia entre la senadora paraguaya Celeste Amarilla y el futbolista francés Kylian Mbappé sumó este miércoles un nuevo capítulo con derivaciones judiciales, políticas y diplomáticas. Mientras en Francia avanza una investigación por presunta «injuria pública» e «incitación al odio», el entorno de la legisladora analiza impulsar una causa contra el delantero en Paraguay e, incluso, mencionó la posibilidad de solicitar su extradición.

El planteo surgió de Guillermo Duarte Cacavelos, abogado de Amarilla, quien sostuvo que Mbappé podría ser investigado por «difamación y calumnias» al considerar que sus declaraciones tuvieron efectos en territorio paraguayo.
“El hecho tuvo consecuencias en Paraguay, por lo que puede ser considerado cometido en el país”, afirmó el letrado, quien además deslizó la posibilidad de pedir la extradición del futbolista, una alternativa que especialistas consideran de muy difícil concreción.
Cabe destacar que la polémica comenzó tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026 frente a Francia, que ganó 1-0 con un penal convertido por Mbappé. Luego del encuentro, Amarilla publicó en X una serie de mensajes ofensivos y de tono racista contra el delantero, lo que motivó una fuerte reacción internacional.
Mbappé calificó esos comentarios como «despreciables» e «indignos de su cargo» y aseguró que no permitirá que «se propague el odio y el racismo». Sus declaraciones recibieron el respaldo de los gobiernos de Francia y Paraguay, además de organismos como la FIFA y la ONU. Lejos de retractarse, Amarilla ratificó su postura. La legisladora insistió en que sus críticas estuvieron dirigidas únicamente al futbolista y no al pueblo francés, y sostuvo que su objetivo fue «defender a los jugadores de la Albirroja».
El conflicto entre Mbappé
Según explicó el letrado, al tratarse de delitos tipificados tanto en Paraguay como en Francia, podría iniciarse un proceso que obligara al capitán francés a responder ante la Justicia paraguaya. En la misma línea, Felino Amarilla, hermano de la senadora y también abogado, sostuvo que el caso podría encuadrarse como una injuria de carácter privado y que, si prospera una demanda, Mbappé debería litigar en Paraguay.
Al mismo tiempo, Duarte Cacavelos aseguró que Amarilla no podría ser juzgada en Francia por sus publicaciones, al invocar el principio de doble incriminación. A su entender, los hechos que se le atribuyen no constituyen un delito en Paraguay y, por lo tanto, no correspondería un eventual pedido de extradición. Además, recordó que la legisladora posee fueros parlamentarios, aunque consideró que no sería necesario recurrir a ellos.
El abogado también defendió a la senadora al rechazar que sus expresiones constituyeran un acto de racismo. Según sostuvo, se trató de «una respuesta a una persona que tuvo una conducta despectiva y de ataque hacia el pueblo paraguayo», en referencia al delantero francés.
En ese sentido, afirmó que hubo “un ataque a un maleducado que recibió una respuesta al nivel que él estaba generando” y vinculó el episodio al clima posterior al partido, tras «una cantidad de adjetivos calificativos hacia jugadores paraguayos». Incluso aseguró que “la única que se plantó y nos representó como raza es Celeste” y cuestionó al gobierno paraguayo por intervenir en un conflicto que definió como un asunto entre particulares.
Las declaraciones de la legisladora paraguaya
En este escenario, Celeste Amarilla respaldó la estrategia de su defensa y calificó de «absolutamente innecesaria» la decisión del gobierno paraguayo de emitir un comunicado oficial sobre el episodio: “Fue una muestra de decirle a Francia: ‘Sí, señor. Sí, señor’, cuando que Francia ni fue afectada”, sostuvo.
También cuestionó la resolución aprobada por el Congreso paraguayo, que deslindó responsabilidades institucionales y atribuyó sus dichos exclusivamente a la legisladora. «La responsabilidad es individual y la respuesta es individual. No me puede demandar Francia por lo que yo le dije a un francés», afirmó.
Sobre la magnitud que tomó la polémica, relativizó el rol de Mbappé y sostuvo: “Yo creo que Mbappé ni leyó mi post. Creo que alguien lo utilizó. Además, Francia no es la Francia de Mbappé. Francia es la Francia de Voltaire. Francia es la Francia de Rousseau. Francia es demasiado grande para reducirlo a Mbappé”.
Mientras tanto, la fiscalía de París abrió una investigación contra Amarilla por presunta «injuria pública» e «incitación al odio o a la violencia», a partir de una denuncia presentada por la Federación Francesa de Fútbol (FFF).
Según indicó el Ministerio Público, las expresiones de la senadora podrían agravarse por haber sido realizadas en función del «origen, etnia, nación, raza o religión» del futbolista, un delito que contempla penas de hasta un año de prisión y multas de 45.000 euros.

