El cuerpo técnico de la Selección Argentina, liderado por Lionel Scaloni, ha implementado un plan de contingencia ante las incertidumbres físicas que afectan a algunos miembros del plantel principal. Este protocolo busca asegurar la disponibilidad de jugadores clave de cara al inminente debut mundialista.
En este contexto, cuatro futbolistas han sido notificados para mantenerse en alerta máxima y disponibles para una eventual convocatoria de urgencia. Se trata del arquero Santiago Beltrán, los mediocampistas Nicolás Capaldo y Máximo Perrone, y el volante ofensivo Emiliano Buendía.
Estos jugadores formaron parte de la lista preliminar extendida de 55 nombres presentada previamente, aunque no figuraron en el corte final. No obstante, las regulaciones de la FIFA permiten realizar sustituciones de último minuto en el plantel por motivos médicos hasta 24 horas antes del inicio del torneo, una medida que Scaloni y su equipo están considerando activamente.
De hecho, dos de estos futbolistas ya están integrados en la dinámica del equipo. Santiago Beltrán, portero de River Plate, y Nicolás Capaldo, quien milita en el Hamburgo de Alemania, se encuentran acompañando a la delegación en Estados Unidos y participan activamente en los entrenamientos previos a los amistosos programados.
La presencia de Capaldo resulta especialmente relevante, ya que podría ofrecer una alternativa práctica ante las leves molestias que han presentado los laterales Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, facilitando las sesiones de entrenamiento.
Por otro lado, Emiliano Buendía (Aston Villa) y Máximo Perrone (un mediocampista de proyección) han recibido instrucciones específicas del cuerpo técnico: postergar sus periodos vacacionales y mantener un ritmo de entrenamiento constante para asegurar su óptima condición física en caso de ser requeridos.
Las posibles incorporaciones se perfilan para cubrir áreas específicas. Buendía podría ser una opción viable si Nicolás Paz no logra una recuperación total de un golpe en la rodilla, mientras que Perrone surge como un potencial reemplazo ante la sobrecarga muscular de Leandro Paredes o cualquier otra eventualidad que afecte el equilibrio del mediocampo.
En un escenario de máxima exigencia y a la espera de la recuperación plena de algunos jugadores con molestias, la Albiceleste demuestra su proactividad al mantener activas estas opciones. El objetivo es claro: afrontar el inicio de la Copa del Mundo con la máxima solidez posible, minimizando cualquier riesgo derivado de contratiempos de último momento.

