La ONU Advierte: Conflictos Globales Alcanzan Máximos Históricos desde 1945
António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha lanzado una contundente advertencia sobre el estado actual del panorama internacional. Según sus declaraciones, el mundo se enfrenta hoy al mayor número de conflictos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, marcando un preocupante incremento en la violencia global y un ascenso sin precedentes en el gasto militar.
Durante un reciente debate del Consejo de Seguridad, Guterres subrayó la magnitud y complejidad de la escalada violenta en diversas regiones. «Nos enfrentamos ahora al mayor número de conflictos desde la creación de las Naciones Unidas. La violencia está aumentando en magnitud y complejidad: en Oriente Medio, Ucrania, Sudán y otros lugares», afirmó el titular de la ONU, destacando focos críticos de inestabilidad.
El Secretario General no solo señaló la proliferación de conflictos, sino que también hizo hincapié en sus ramificaciones económicas y geopolíticas. Alertó sobre un gasto militar global que ha alcanzado niveles récord, impulsando una «carrera armamentística cada vez más acelerada y desestabilizadora». Además, expresó preocupación por la injerencia externa y el suministro de armas, incluidos drones, en estas zonas de conflicto, y advirtió sobre los riesgos inherentes al avance de tecnologías como la inteligencia artificial y las armas autónomas.
En este contexto de creciente tensión, Guterres fue explícito al pedir evitar una mayor escalada entre Rusia y Ucrania. Denunció «violaciones constantes del alto el fuego en Gaza» por parte de Israel y calificó de «impredecible» la compleja negociación entre Estados Unidos e Irán en su intento por resolver el conflicto en Medio Oriente.
La crisis, según Guterres, no solo se manifiesta en la seguridad, sino también en la esfera de los derechos humanos y los principios fundacionales del organismo. «Los propósitos y principios de la Carta de la ONU se encuentran sometidos a una profunda presión», sostuvo. Denunció un retroceso global en materia de derechos humanos, observando cómo «los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales están siendo reprimidos de forma deliberada, estratégica e incluso con orgullo» en todo el mundo. «Cuando caen los derechos humanos, todo lo demás se derrumba», sentenció.
Ante este sombrío panorama, el líder de la ONU hizo un llamado urgente a la acción, instando a la comunidad internacional a «invertir mucho más en prevenir los conflictos antes de que estallen o se agraven». Finalmente, cuestionó el actual funcionamiento del Consejo de Seguridad y abogó por reformas estructurales profundas, enfatizando que «un Consejo de Seguridad que no refleje las realidades geopolíticas del mundo actual no puede cumplir plenamente con sus responsabilidades» y destacando que «la ausencia de representación permanente de África constituye una injusticia histórica».

