La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ha impuesto una multa económica de 100.000 dólares a Boca Juniors, en una resolución que reafirma su política de tolerancia cero ante las conductas discriminatorias en las competiciones continentales. La sanción se originó a partir de gestos racistas efectuados por un simpatizante local en las tribunas de La Bombonera.
Simultáneamente, y aplicando el principio de equidad ante la gravedad y reciprocidad de los hechos, el Tribunal de Disciplina del organismo sudamericano decidió aplicar una multa idéntica de 100.000 dólares al Cruzeiro Esporte Clube de Brasil. La medida contra el club brasileño se fundamenta en las provocaciones y ademanes xenófobos previos de un parcial de su equipo, a los que reaccionó el aficionado de Boca. Ambos expedientes sientan un precedente significativo en la lucha contra la violencia verbal en los estadios de la región.
Campaña de Concientización en Boca Juniors
A raíz de este panorama reglamentario adverso y con el objetivo de mitigar futuras reincidencias que pudieran derivar en la clausura parcial o total del estadio Alberto J. Armando, la dirigencia de Boca Juniors implementó un estricto protocolo de visibilización y concientización social.
La campaña, coordinada bajo el lema institucional «El respeto es titular», se desplegó durante el último compromiso internacional del club frente a la Universidad Católica de Chile. Contempló una estrategia multiemisor, incluyendo la difusión masiva de piezas gráficas y audiovisuales en todas las redes sociales oficiales del club con 72 horas de antelación al encuentro, así como la activación de la consigna en las pantallas gigantes y carteles electrónicos de La Bombonera desde dos horas antes del pitazo inicial.

