Wall Street volvió a caer y el petróleo superó los u$s100 por la guerra en Medio Oriente
La liberación de reservas estratégicas de los Estados Unidos no logró contener la inestabilidad del precio del crudo en los mercados internacionales.
El gobierno de Joe Biden confirmó la salida de 172 millones de barriles de petróleo de sus depósitos de emergencia para frenar la escalada inflacionaria. Esta medida busca compensar las interrupciones en la cadena de suministro global y ofrecer previsibilidad a los consumidores finales.
Sin embargo, la reacción de los mercados financieros no fue la esperada y el barril mantiene una tendencia errática que preocupa a las principales economías. Los especialistas coinciden en que la magnitud de la oferta volcada todavía resulta insuficiente frente a la demanda creciente.
Las tensiones geopolíticas y los recortes de producción por parte de los países exportadores neutralizan el efecto de la intervención norteamericana. La incertidumbre sobre el abastecimiento a mediano plazo impide una baja sostenida en la cotización de los contratos a futuro del Brent y el WTI.
Para la Argentina, este escenario impacta directamente en la estructura de costos de las refinerías y presiona sobre los precios de los combustibles en el surtidor. Las petroleras locales monitorean la paridad de exportación mientras evalúan los niveles de inversión proyectados para Vaca Muerta.
El equilibrio entre la oferta y la demanda global permanece bajo una vigilancia extrema ante posibles nuevos anuncios de la Casa Blanca. El sector energético aguarda señales más claras para determinar si el piso de los precios se estabilizará durante el próximo trimestre.
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