Nada mejor que hacer lo que a uno le gusta, y cuando algo gusta, la pasión emerge como catalizador frente a la adversidad.
No fue una cobertura, no fue un partido de Copa Argentina, no fue una hazaña. O quizás si, quizás fue todo eso y más.
En el contexto inicial fue difícil, no desde lo técnico, sino desde lo burocrático. En principio no fuimos acreditados porque se le daba prioridad a los que habían cubierto el partido el año pasado, casi como cuando sos joven y presentás tu CV para tu primer trabajo pero no te toman por falta de experiencia, pero te piden juventud. Así de ilógico es el fútbol argentino, la AFA y la organización del evento.
Viral: en el fútbol de Turquía le dieron un pelotazo a una gaviota y un jugador tuvo que reanimarla con RCPPero el relator frotó la lámpara y sacó a relucir sus dotes de neurocoach, consiguió la acreditación que nos había sido esquiva días atrás y allá fueron los 4 jinetes del génesis (del apocalipsis es decir del fin, por eso digo del génesis, porque este es el inicio).
Y llegaron a la segunda ciudad de cabecera provincial, con ropa partidaria que les impedía ingresar, pero que no fue impedimento, porque se adaptaron, relator y comentarista, casi como haciendo gala de sus apellidos, treparon el «Monte» y armaron la «Barrera», solo quedaba la juventud de Nico y Pipa para la técnica, y lo hicieron, haciendo gala de sus dotes de adaptación (con lo que hay, hacerlo de primera, aunque no fue un partido de primera, sino de copa). La táctica la hicimos desde estudio, con lágrimas en los ojos por cubrir, relatar, comentar, nuestro primer partido, con mucho olor a radio, con mucho perfume de revancha, con mucho coraje y poca inversión mas que la del tiempo invertido, con cobro revertido y flujo divertido.
Lo hicimos, lo haremos, y lo lograremos, envidiando (no sanamente) los fierros de Cadena 3, pero con el capital humano de nuestros recursos creativos.
Por mi lado, solo orgullo, claridad entre tanto humo, aire por encima del streaming, vivo… Más vivo que nunca. «Radio» a lo largo de todo el diámetro.
SDN está vivo, porque en su interior vive gente, que le da vida a la gente que está en el exterior de nuestro medio, del medio hacia la periferia, desde nosotros para nuestros lectores, oyentes y viewers. Porque el medio es nuestro fin, y este es el inicio de lo que siempre he soñado, hoy con los ojos abiertos, cabalgando a la par de los 4 jinetes del génesis, o mirándolos cabalgar a través de la pantalla o escucharlos por el dial, el del 105.3 que suena y sueña, que dice y calla, que grita y susurra.
Gracias al equipo por hacer su gracia. No una, si no, MUCHAS GRACIAS!
Francisco «el Chueco» Paz.-
