Todos conocemos el final de ‘Psicosis’, pero lo que Alfred Hitchcock hizo para asegurar que sorprendía a todos es totalmente inédito

Alfred Hitchcock compró todos los ejemplares de la novela Psicosis para evitar filtraciones sobre el final de la película antes de su estreno en 1960.
A diferencia de las estrategias comerciales actuales que buscan potenciar las ventas de libros mediante su adaptación al cine, Alfred Hitchcock decidió transitar el camino inverso durante la preproducción de Psicosis. El director británico ejecutó una maniobra sin precedentes para proteger el suspenso de su obra más emblemática.
En lugar de utilizar la novela de Robert Bloch como un motor publicitario, Hitchcock ordenó a su equipo comprar todos los ejemplares disponibles en el mercado. El objetivo era simple y radical: nadie debía conocer el desenlace de la historia antes de sentarse frente a la pantalla grande.
Hoy las plataformas de streaming utilizan etiquetas y portadas renovadas para atraer a los lectores hacia el material original. En 1960, el cineasta entendió que el valor de su película residía en la sorpresa absoluta, un concepto que chocaba de frente con las prácticas habituales de la industria editorial de la época.
La obsesión por el secreto no se limitó a la desaparición del libro de las estanterías de las librerías. El director también prohibió que los actores dieran entrevistas sobre la trama y estableció la regla estricta de que nadie podría ingresar a la sala una vez iniciada la proyección.
Esta táctica de hermetismo absoluto transformó la experiencia de los espectadores y consolidó el estatus de Hitchcock como un maestro del control narrativo. Su decisión de ocultar la fuente original permitió que el giro final de la película se convirtiera en uno de los hitos más recordados de la historia del séptimo arte.
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