Reino Unido pedirá que el estrecho de Ormuz quede libre de peajes y pidió sumar a Líbano al alto el fuego

Funcionarios de las carteras de Relaciones Exteriores y Defensa reafirmaron la soberanía internacional del estrecho para garantizar el tránsito comercial y militar sin restricciones.
Los representantes del Gobierno Nacional expusieron la postura oficial sobre la seguridad marítima ante un foro de especialistas y diplomáticos. La intervención se centró en la necesidad de asegurar que las vías de comunicación oceánicas permanezcan fuera de litigios territoriales que afecten el flujo de mercaderías.
Desde Cancillería explicaron que la libre circulación es un principio irrenunciable para la política exterior argentina. Los técnicos sostuvieron que el estrecho posee un carácter jurídico internacional que obliga a los Estados costeros a permitir el paso de buques de todas las banderas sin condicionamientos previos.
El Ministerio de Defensa aportó la visión estratégica sobre la protección de las rutas de abastecimiento globales. La delegación subrayó que cualquier limitación unilateral al movimiento de naves representa una amenaza directa a la estabilidad de los mercados y a la seguridad de la navegación civil.
La posición argentina se fundamenta en los tratados vigentes que regulan el derecho del mar y la cooperación entre naciones. Esta ratificación busca dar previsibilidad a las empresas operadoras y fortalecer los vínculos con los socios comerciales que utilizan habitualmente este corredor marítimo.
Las autoridades confirmaron que seguirán coordinando acciones con organismos internacionales para supervisar el cumplimiento de estas normas. El objetivo final es evitar incidentes que puedan derivar en una escalada de tensiones dentro de una zona de alta sensibilidad geopolítica.
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