La producción automotriz se derrumbó más del 20 por ciento y Ford amenaza con cerrar la planta de Pacheco

La industria automotriz nacional profundizó su recesión al registrar en enero una caída interanual del 30% en la producción y un derrumbe del 51% en las exportaciones respecto a diciembre.
La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) confirmó el agravamiento de la crisis industrial al reportar un fuerte retroceso de la actividad en enero. La producción automotriz se desplomó un 30% en la comparación interanual y registró una caída superior al 20% respecto a diciembre. Este declive estructural se vio acompañado por el derrumbe de las exportaciones, que sufrieron una baja del 51% si se compara con el mes anterior.
El dato resulta particularmente grave porque el inicio de 2026 compara con un 2025 que ya había sido negativo para el sector, forzando a las terminales a implementar suspensiones y despidos. Pese a la magnitud de los números, la dirigencia de Adefa replicó la cautela de la Unión Industrial Argentina (UIA) ante la política de apertura importadora del gobierno, señalando que la evaluación precisa del desempeño anual deberá aguardar el desarrollo completo del primer trimestre.
Mientras la cúpula directiva mantiene la moderación, la realidad operativa en las plantas se endurece. General Motors (GM) ratificó que mantendrá su esquema de suspensiones iniciado el año pasado, implicando el freno de la producción una semana por mes en su fábrica de General Alvear. Esta medida, que afecta a 600 empleados con un pago del 75% del salario, se justifica por la baja demanda externa, dado que el 70% del modelo Tracker se destina a Brasil.
La preocupación por el mercado externo se extiende a otras terminales clave. Ford amenazó con la posibilidad de cerrar su planta histórica de Pacheco si no se garantiza la capacidad de sostener los flujos de exportación. El presidente de Ford Sudamérica, Martín Galdeano, afirmó que la continuidad de la fábrica depende de su capacidad de colocar producción fuera de la Argentina, al tiempo que cuestionó la carga impositiva que ronda el 12% para exportar una unidad.
Las perspectivas para el sector en 2026 se mantienen moderadas. Fuentes de la cadena estiman que los patentamientos se sostendrán en torno a las 600.000 unidades, un volumen donde la alta proporción de vehículos importados explica la crisis de la industria nacional. Este desplome arrastra a las autopartistas, cuyos referentes advierten que la reestructuración de costos y la reducción de la estructura productiva son pasos ineludibles para la supervivencia.
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