El gobierno de México implementó un ambicioso programa de beneficios fiscales para recuperar el protagonismo de su industria audiovisual y atraer inversiones extranjeras frente a la competencia regional.
La medida busca posicionar a México como el principal centro de rodajes en América Latina mediante reembolsos y exenciones impositivas. Tras un período de retracción, la administración federal decidió intervenir para captar a las grandes productoras globales.
La salida de proyectos hacia otros destinos con mejores condiciones tributarias obligó a este giro estratégico de las autoridades. Estos incentivos pretenden frenar el traslado de talentos y recursos técnicos hacia mercados que ganaron competitividad en los últimos años.
Margot Robbie no está preocupada por las críticas de ‘Cumbres Borrascosas’: «Haz películas para la gente que compra entradas»El sector audiovisual representa un pilar para la economía mexicana por su capacidad de generar empleo directo e indirecto. Además de la actividad en los sets, el arribo de producciones internacionales dinamiza el turismo, la gastronomía y la logística local.
Países como Colombia y Uruguay lideraron la captación de rodajes mediante esquemas similares recientemente. México responde ahora con una propuesta que apunta directamente a las plataformas de streaming y a los estudios cinematográficos más importantes del mundo.
Los funcionarios esperan que los cambios normativos se traduzcan en un incremento sostenido de la producción de series y películas de alto presupuesto. El objetivo final consiste en consolidar un marco regulatorio estable que brinde previsibilidad a las inversiones a largo plazo.
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