Jan De Nul le pidió al gobierno que descalifique la oferta de Deme de la licitación de la Hidrovía

La disputa por la concesión de la Hidrovía se agudizó tras la presentación formal de la empresa Jan de Nul para exigir la descalificación de su competidora Deme ante el Gobierno nacional.
La actual operadora de la vía navegable troncal elevó un informe ante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación con impugnaciones sobre la oferta de su rival belga. El documento cuestiona la documentación técnica y legal presentada para administrar el corredor logístico más importante del comercio exterior argentino.
Jan de Nul sostiene que la garantía presentada por Deme es inválida porque no asegura la disponibilidad de divisas frente a posibles restricciones cambiarias. Además, la firma denunció la existencia de datos falsos sobre los volúmenes declarados en la propuesta técnica de su única competidora en la compulsa.
Las objeciones incluyen el presunto incumplimiento de los requisitos económicos mínimos y la presentación de balances contables que no podrían ser auditados correctamente. También se detectaron supuestas irregularidades en las firmas de la oferta y la falta de dragas con la potencia mínima exigida por el pliego oficial.
Este conflicto administrativo trasciende lo empresarial y refleja una tensión política interna por el control de un negocio de diez mil millones de dólares. Los vínculos de las compañías con distintos sectores del oficialismo posicionan a los asesores presidenciales y a la conducción legislativa en veredas opuestas.
La definición final de la licitación quedará en manos del Ministerio de Economía, que debe resolver estas impugnaciones antes de avanzar con la adjudicación. La resolución de este expediente determinará la estabilidad operativa de la principal ruta de salida para las exportaciones granarias del país.
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