Irán amplía su control marítimo, declara control del golfo de Omán y amenaza con atacar el portaaviones USS Abraham Lincoln

Teherán advirtió que activará sus baterías de misiles costeros ante la posible incursión de un portaaviones estadounidense en aguas cercanas a su territorio.
El comando de la Marina de Irán emitió una advertencia formal sobre el despliegue de su capacidad bélica defensiva en el Golfo Pérsico. Las autoridades militares confirmaron que sus sistemas de proyectiles de largo alcance están listos para entrar en fase operativa de manera inmediata.
El foco de la tensión reside en el portaaviones Abraham Lincoln, cuya trayectoria es monitoreada por los servicios de inteligencia persas. El gobierno iraní sostiene que la presencia de embarcaciones de gran porte en la zona representa una provocación directa a su soberanía nacional.
Esta escalada militar coincide con negociaciones diplomáticas estancadas y una fuerte presencia de tropas extranjeras en rutas comerciales estratégicas. Los especialistas observan el movimiento de las flotas para prevenir un enfrentamiento que afecte el tránsito global de hidrocarburos.
Los misiles costeros de fabricación iraní cuentan con tecnología de rastreo satelital y capacidad para alcanzar objetivos en aguas profundas con precisión. El Ministerio de Defensa ratificó que ejecutará estos protocolos de defensa si se vulnera el límite marítimo establecido por las convenciones internacionales.
Por su parte, el Pentágono mantiene la orden de libre navegación en aguas internacionales y no ha modificado la hoja de ruta de su flota de ataque. La comunidad internacional aguarda gestos oficiales que permitan reducir la fricción armada en uno de los puntos geográficos más inestables del planeta.
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