El argentino consideró que el nivel de agresión en redes sociales “cruzó una línea que no debería cruzarse nunca” y llamó a bajar el tono de las declaraciones desde los propios equipos de Fórmula 1.







El argentino consideró que el nivel de agresión en redes sociales “cruzó una línea que no debería cruzarse nunca” y llamó a bajar el tono de las declaraciones desde los propios equipos de Fórmula 1.
