El riesgo país superó los 600 puntos y el gobierno le echa la culpa a la guerra

El riesgo país superó los 600 puntos básicos por la desconfianza de los mercados ante la incapacidad del Banco Central para acumular reservas netas.
El índice de riesgo país que elabora JP Morgan cerró en 601 puntos básicos y alcanzó su valor más alto desde mediados de diciembre. El avance diario del 2,9 por ciento marca un deterioro persistente frente a los mínimos de enero y aleja la posibilidad de que Argentina retome el financiamiento voluntario en el corto plazo.
Los analistas advierten que la debilidad de los bonos no responde a factores externos sino a desequilibrios internos como la inflación y la apreciación del peso. La moneda local se apreció un 7,7 por ciento en lo que va del año, lo que coloca al tipo de cambio en niveles similares a los de 2017 y por debajo de las metas de sostenibilidad sugeridas por organismos internacionales.
El Banco Central sostiene la calma en el mercado cambiario mediante la venta de instrumentos financieros y la intervención en futuros. Sin embargo, esta estrategia genera una distorsión en los precios relativos que afecta la competitividad y profundiza las dudas de los inversores sobre la capacidad de repago de la deuda soberana.
La dinámica de las reservas muestra una contradicción técnica porque el organismo monetario compra divisas en el mercado oficial pero sus tenencias netas no crecen. El Tesoro utiliza esos dólares de forma inmediata para cancelar vencimientos externos, lo que transforma a la autoridad monetaria en un simple intermediario entre el financiamiento privado y los acreedores públicos.
La caída de las reservas brutas tras los pagos a organismos internacionales expone la fragilidad de un esquema que no logra fortalecer el balance oficial. El mercado financiero mantiene la cautela mientras observa que el flujo de divisas actual resulta insuficiente para cubrir los compromisos financieros de magnitud previstos para el próximo año.
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