Familiares de detenidos y organizaciones sociales denuncian un abandono sistemático de la salud en las cárceles y exigen respuestas judiciales ante el deterioro físico de los internos.
El conflicto en las unidades penitenciarias sumó un nuevo capítulo de tensión tras la difusión de reclamos por el estado sanitario de los reclusos. Las familias aseguran que el acceso a medicamentos básicos y atención médica de urgencia es casi inexistente en varios pabellones de la provincia.
Los manifestantes centraron sus pedidos en casos de internos que padecen enfermedades crónicas y cuyas condiciones de detención agravan sus cuadros clínicos. La exigencia de prisiones domiciliarias por motivos de salud se convirtió en el eje principal de las presentaciones realizadas ante los juzgados de ejecución.
EEUU sigue reforzando su despliegue en Medio Oriente y lanza cazas furtivos F-22La mora judicial es otro de los puntos críticos señalados por los abogados de los detenidos durante las últimas jornadas de protesta. El sistema legal enfrenta críticas por la cantidad de personas bajo prisión preventiva que esperan una sentencia definitiva mientras su integridad física se ve vulnerada.
Desde las autoridades del servicio penitenciario reconocen que la saturación del sistema dificulta la logística para traslados sanitarios y provisión de insumos. No obstante, los organismos de derechos humanos afirman que la falta de presupuesto no justifica el trato degradante que reciben quienes pierden su libertad.
La situación permanece bajo monitoreo de los organismos de control mientras se aguardan resoluciones judiciales que den respuesta a los hábeas corpus presentados. El foco está puesto ahora en la celeridad que los magistrados impriman a estos expedientes para evitar desenlaces fatales dentro de los muros.
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