Donald Trump se reunió con Gustavo Petro y le puso un freno a la tensión: «Amo a Colombia»
Washington y Bogotá se reunieron en una cumbre de alto nivel para intentar contener la escalada diplomática y militar que tensó al máximo el vínculo bilateral.
Delegaciones de alto rango de Estados Unidos y Colombia mantuvieron un encuentro crucial en un intento por desactivar la profunda crisis que atraviesa la relación estratégica entre ambos países. La cita se concretó tras un período de máxima tensión diplomática que puso en riesgo décadas de cooperación en seguridad regional.
La fractura bilateral se profundizó durante el último trimestre a raíz de una serie de sanciones económicas impuestas por Washington, que Bogotá consideró injerencistas y desproporcionadas. A estas medidas se sumaron duras acusaciones personales cruzadas entre funcionarios clave de ambas administraciones.
El clima de confrontación escaló con movimientos militares de advertencia en la frontera regional, aumentando la preocupación de los socios hemisféricos sobre la estabilidad en la zona andina. Este componente bélico forzó a ambos gobiernos a reconsiderar la falta de canales de diálogo efectivos.
Durante la jornada de conversaciones, las partes acordaron restablecer de manera inmediata los mecanismos de comunicación directa, buscando reducir el margen de error y la retórica agresiva que dominó los intercambios recientes. El objetivo primordial es separar la cooperación práctica de las disputas políticas internas.
Aunque el encuentro sirvió para contener la inercia del conflicto, la recomposición total del vínculo requerirá negociaciones sostenidas, especialmente en temas sensibles como el narcotráfico y el comercio.
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