River Plate profundiza su crisis futbolística tras encadenar una nueva derrota frente a Vélez que agrava una de las estadísticas más negativas de su historia reciente.
La derrota en el estadio José Amalfitani ante el líder del campeonato expuso las falencias colectivas de un equipo que no logra encontrar respuestas tácticas ni anímicas dentro del campo de juego. El resultado negativo representa la tercera caída consecutiva en el certamen y aleja definitivamente al club de la pelea por los puestos de vanguardia.
Los números actuales reflejan una tendencia difícil de ignorar para el cuerpo técnico y la dirigencia de la institución de Núñez. El conjunto millonario acumula once derrotas en sus últimas quince presentaciones por el torneo doméstico, una cifra que sitúa al plantel en una posición de vulnerabilidad estadística inédita en los últimos tiempos.
Viral: en el fútbol de Turquía le dieron un pelotazo a una gaviota y un jugador tuvo que reanimarla con RCPDurante el desarrollo del encuentro, el planteo defensivo mostró grietas que el rival aprovechó con eficacia para sentenciar el marcador. La falta de generación de juego en la zona media y la desconexión de los delanteros impidieron que el equipo pudiera reaccionar ante la adversidad del resultado inicial.
El malestar de los socios crece a medida que los puntos se escapan y el rendimiento de varios futbolistas experimenta un retroceso evidente. La presión externa y el clima de descontento fuerzan una revisión sobre los procesos actuales para detener la pérdida sistemática de partidos en la competencia local.
El calendario inmediato exige modificaciones urgentes para evitar que la temporada termine en un fracaso deportivo de proporciones mayores para las aspiraciones del club. La próxima fecha será determinante para evaluar la capacidad de reacción del grupo ante una racha negativa que ya condiciona el futuro del proyecto futbolístico.
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