Con un superávit fiscal sostenido en deuda a provincias y un tipo de cambio controlado mediante herramientas financieras, el Ejecutivo busca evitar que la suba del dólar impacte en precios antes de las legislativas. Analistas advierten sobre el deterioro del poder adquisitivo y la falta de inversión.
César Herrera, en una entrevista exclusiva con el Diario Crónica, compartió sus perspectivas críticas sobre la situación económica actual, desglosando los mitos y las realidades del gobierno en curso.
«El superávit fiscal es mentiroso y la banda cambiaria, forzada»
Cesar Herrera no se contuvo al calificar el tan publicitado superávit fiscal del gobierno como una «mentira«. Según el especialista, no se trata siquiera de un superávit primario, ya que el gobierno adeuda una cantidad considerable de dinero a las provincias.

Además, señala que el superávit financiero se sostiene a través de una capitalización de intereses, una maniobra que, en su opinión, esconde una realidad más compleja y menos favorable. “Es como si pusiera un plazo fijo y capitalizara los intereses, pero en realidad no estoy compartiendo esos intereses”, explicó Herrera, ilustrando la fragilidad de la situación.
De manera similar, Herrera desmintió la idea de una banda cambiaria de mercado que fluctúa libremente. Afirmó que el gobierno utiliza un conjunto de herramientas como los dólares a futuro, bonos y un notable aumento de la tasa de interés para sostener el tipo de cambio. El objetivo, según el economista, es evitar que el dólar se traslade a los precios y así llegar a las elecciones legislativas con un índice de precios al consumidor (INDEC) bajo, el que considera el principal emblema del gobierno.
Milei y su frase de que no ve gente muriendo en la calle: «Veo que se aplica la pedagogía de la crueldad»
El economista subrayó el papel crucial de las expectativas en la economía. «Trabajar sobre las expectativas no es solo describir lo que pasa, sino generar una narrativa que cree expectativas positivas», enfatizó. El gobierno, a través de las redes sociales y la comunicación política, ha intentado generar una narrativa de esperanza, comparando el futuro de Argentina con el de países como Irlanda o Alemania. Sin embargo, Herrera sostuvo que este enfoque no se corresponde con la realidad, donde la falta de inversión, por ejemplo, en Comodoro Rivadavia, evidencia un ánimo negativo que se retroalimenta.
Herrera también abordó la polémica frase del presidente sobre no ver gente «muriéndose de hambre en la calle». A esto, el especialista lo llamó una “pedagogía de la crueldad”, un formato de comunicación que, en su opinión, minimiza la pérdida de calidad de vida de las personas. «Hay una menor calidad de vida que no la van a ver tirados y muertos por la calle», afirmó, aludiendo a problemas como la dificultad para pagar el alquiler o la pérdida del poder adquisitivo.
«El Gobierno prioriza la timba financiera»
El director del Observatorio Económico fue contundente al afirmar que la política económica actual no está logrando su objetivo principal de maximizar el bienestar social de la comunidad. Mencionó la persistencia de un desempleo elevado, el aumento de los precios sin un salario que lo resista, y un déficit en la cuenta corriente que podría generar tensiones futuras en el mercado cambiario.
La crítica más dura de Herrera se centró en la asignación de recursos. Señaló que el gobierno prioriza el pago a la «timba financiera» por encima de áreas cruciales como los jubilados, los discapacitados, la educación con mención al Hospital Garrahan y las universidades. También se refirió a la quita de retenciones a las mineras y al campo, que consideró una medida para sostener el tipo de cambio, lo que, a su vez, podría alimentar nuevamente la inflación en alimentos.

Comodoro era su motor económico
Herrera recordó que el Observatorio Económico acuñó en su momento el concepto de Comodoro Rivadavia como una «burbuja» económica, debido a su capacidad de mantener su propio motor económico a través de la actividad hidrocarburífera, incluso cuando el Estado Nacional decrecía. Sin embargo, lamentó que, al decaer la actividad petrolera, la ciudad se haya vuelto más dependiente de los factores nacionales. «Éramos hermanos de lo que pasa en la nación», concluyó.

