
La entidad financiera redujo su estimación de crecimiento del PBI argentino del 5,3% al 4,7% para 2025. El recorte se atribuye a la incertidumbre electoral y la volatilidad en las tasas de interés. El informe refleja una cautela creciente entre los inversores frente al panorama político y económico del país.
El informe de JP Morgan recorta la proyección de crecimiento anual del Producto Bruto Interno (PBI) de 5,3% a 4,7% para 2025. Además, anticipa una contracción del 0,8% para el tercer trimestre de 2025 y una expansión trimestral promedio de 1,5% anualizado para el segundo semestre. La entidad señala que la actividad económica en junio retrocedió un 0,7% mensual desestacionalizado, lo que representa la segunda caída consecutiva, y que el crecimiento trimestral fue de solo 0,3%, una cifra muy inferior al 3,7% anualizado del primer trimestre.
Según el análisis, la actividad en junio se ubicó un 0,5% por encima del promedio del último trimestre de 2024, pero aún se encuentra un 0,8% por debajo del máximo registrado en noviembre de 2017. El crédito en pesos al sector privado mostró un crecimiento real de solo 1% en el segundo semestre, acompañado de una mayor morosidad debido a las elevadas tasas de interés. Por su parte, el crédito en dólares se expandió un 3% en el último mes y un 153% en términos interanuales. El banco también resalta que indicadores adelantados de julio, como las ventas de autos (-10,4% mensual) y la producción industrial (-2,8% mensual), evidenciaron importantes caídas.
El documento destaca que la recuperación iniciada en abril de 2024 fue impulsada por sectores como servicios financieros (+27,5%), comercio (+8,3%), construcción (+12,2%), industria (+1,2%) y minería (+7,8%). Sin embargo, subraya que los sectores de construcción e industria siguen muy rezagados respecto a los niveles alcanzados en 2017 y 2022.
En el ámbito fiscal y político, JP Morgan valora el veto del gobierno al aumento jubilatorio, que evitó un costo fiscal del 1,2% del PBI. En contraste, la revocación del veto a la emergencia en discapacidad por parte de la Cámara baja representa un costo estimado de 0,3% del PBI, aunque la decisión final aún está pendiente en el Senado. El informe menciona que el superávit primario acumulado en julio fue del 1,1% del PBI y el resultado de caja neta fue del 0,3%. La proyección para todo el año 2025 es un superávit primario del 1,7% del PBI.
En cuanto a las finanzas públicas, los ingresos reales crecieron un 2,8% interanual en julio, pero se mantienen 12,2% por debajo de los niveles de 2017. El gasto real experimentó una caída del 1,3% interanual, aunque se recuperó un 5,5% mensual desestacionalizado. El gasto de capital alcanzó un mínimo histórico, y los subsidios económicos disminuyeron un 50,5% en comparación con el promedio entre 2017 y 2023. El banco estima que los vencimientos de deuda en pesos entre agosto y diciembre equivalen al 11,5% del PBI y proyecta una renovación (roll-over) del 80%, con mayores dificultades en el sector privado.
Finalmente, el informe concluye que, si bien la alta tasa de interés real contribuye a mantener la estabilidad en el corto plazo, será indispensable normalizar las condiciones del mercado para asegurar la sostenibilidad fiscal y monetaria a mediano plazo.

