
El Banco Central publicó un nuevo informe, en donde advierte por la suba en el porcentaje de morosos, tanto en el pago de tarjetas de crédito como de préstamos personales.
La morosidad en el uso de tarjetas de crédito y préstamos personales en Argentina ha alcanzado niveles sin precedentes. Un reciente informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló que en junio de 2025, la irregularidad en los pagos de tarjetas de crédito alcanzó su segunda cifra más alta desde 2010. Este fenómeno, sumado al alza en la morosidad de los préstamos personales, evidencia las crecientes dificultades económicas que enfrentan las familias.
Aumento histórico en la deuda de los consumidores
El informe del BCRA mostró que el ratio de irregularidad en tarjetas de crédito subió del 4,2% al 4,9% en junio, un valor solo superado en julio de 2021. Este es el octavo mes consecutivo de aumento, con una aceleración notable desde febrero. Este incremento refleja las dificultades que experimentan los consumidores para cumplir con sus obligaciones.
De manera similar, la morosidad en los préstamos personales de las familias se incrementó del 5,6% al 6,5% entre mayo y junio, alcanzando el nivel más alto desde octubre de 2021.
Inflación y estancamiento salarial: un contexto desafiante
El aumento de la morosidad se produce en un escenario de pérdida del poder adquisitivo. Los salarios familiares se encuentran estancados o en descenso, con incrementos paritarios que rondan el 1% mensual. Al mismo tiempo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha acelerado, situándose más cerca del 2%, lo que amplía la brecha entre ingresos y costos de vida.
Variación en tasas de interés
A mediados de agosto, las tasas de interés para préstamos personales se mantuvieron elevadas, en torno al 75% nominal anual. Por otro lado, las tasas para adelantos a empresas experimentaron un extraordinario aumento, triplicándose desde mediados de julio.
En contraste, la irregularidad en los créditos hipotecarios se mantuvo estable en el 1%, mientras que en los créditos prendarios hubo un leve ascenso, pasando del 3,8% al 3,9%.
Menor impacto en las empresas y estado del sistema financiero
Las variaciones de la morosidad fueron menos pronunciadas en el segmento empresarial. El ratio de morosidad general para el crédito al sector privado se situó en el 2,9% en junio. Específicamente, este índice fue del 5,2% para los préstamos a familias y del 1,1% para las financiaciones a empresas.
Las autoridades monetarias destacaron que, al cierre del primer semestre, el sistema financiero mantenía elevados niveles de previsión, equivalentes al 119% del saldo de crédito en situación irregular.
Crecimiento en créditos y depósitos
El informe del BCRA también destacó que el otorgamiento de créditos en junio superó la inflación, con un crecimiento real del 4,2%, impulsado principalmente por líneas comerciales y préstamos con garantía real. En cuanto a los depósitos, se observó un aumento significativo en las cuentas a la vista, atribuible al pago del aguinaldo, mientras que los depósitos a plazo fijo no mostraron variaciones relevantes.

