Trump anuncia avances por Ormuz mientras Irán apunta contra buques yanquis

El gobierno de Donald Trump dio a entender que existe progreso en las conversaciones que podrían destrabar el paso por el estrecho de Ormuz, aunque desde Irán avanza un proyecto legislativo que buscaría vetar la circulación de embarcaciones provenientes de Estados Unidos e Israel.

## La pulseada por el control del paso estratégico

Las autoridades de Teherán y Mascate mantienen un intercambio prolongado con el fin de diseñar un sistema compartido para regular la navegación por esta arteria fundamental del comercio energético mundial. El corredor marítimo resulta esencial para la exportación de petróleo y quedó comprometido tras los bombardeos que Washington y Tel Aviv ejecutaron contra objetivos iraníes durante los últimos días de febrero.

En simultáneo, el Parlamento iraní examina una normativa que, de aprobarse, establecería barreras para el ingreso de barcos con vínculos estadounidenses o israelíes. La iniciativa, divulgada por el medio Fars, contempla además exigir reparaciones económicas a naciones consideradas enemigas, vetar mercaderías asociadas al Estado hebreo y crear un esquema de peajes destinados a cubrir seguros y protección ambiental.

## Dudas sobre el visto bueno de la cúpula religiosa

A pesar de los indicios optimistas que tanto Trump como funcionarios iraníes intercambiaron en las últimas jornadas, persisten reservas respecto de la concreción definitiva del entendimiento. El interrogante central gira en torno a si el ayatolá Mojtaba Khamenei, máxima autoridad espiritual y política del país persa, avaló los términos negociados. Sin su respaldo, cualquier avance quedaría en suspenso.

Representantes del régimen islámico aclararon que la consulta con el líder supremo demanda plazos extensos, por lo que la ratificación todavía no está garantizada. Quienes actúan como intermediarios árabes en el diálogo, según consignó The Wall Journal, manifestaron escepticismo sobre la capacidad de los enviados iraníes para hacer cumplir lo pactado, dado que sectores ultranacionalistas dentro del aparato estatal exigen mayor protagonismo para su país en la administración del estrecho y compensaciones más sustanciosas.

La volatilidad se acrecentó cuando Fars reportó acciones ofensivas de la marina iraní contra blancos calificados como «hostiles» en los accesos al corredor. Este episodio, sumado a la incertidumbre diplomática, repercutió nuevamente en las cotizaciones del crudo a escala planetaria.

## El esquema que se discute y las amenazas en juego

Según trascendidos del cancillería iraní reproducidos por Fars, el borrador acordado con Omán prevé que Teherán monitoree el ingreso de las naves, mientras la salida sería coordinada bilateralmente. Los buques circularían por un «corredor central» y las dos vías alternativas, hoy con escaso tráfico, quedarían fuera de servicio en un plazo determinado.

Trump, quien desde hace meses presiona por la normalización del tránsito y llegó a insinuar represalias militares, afirmó que su administración forma parte de las tratativas aunque eludió anunciar un pacto cerrado. «Nosotros lo controlamos, pero siempre pueden disparar a algo», expresó el mandatario republicano, quien había rebajado recientemente el tono belicista de sus declaraciones previas.

Desde la orilla opuesta, las autoridades persas condicionan una apertura plena al levantamiento del embargo naval que Estados Unidos mantiene vigente, una concesión que por ahora el gobierno de Trump no se mostró dispuesto a otorgar. La implementación de restricciones contra navíos estadounidenses o israelíes presentaría además complicaciones prácticas: son escasas las embarcaciones mercantes que navegan con esas banderas por la zona, y la intrincada trama de propiedades y fachadas societarias en el sector naviero dificultaría identificar barcos con capitales o gestión vinculados a esos países.

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