Una corte de apelaciones estadounidense confirmó que el ambicioso proyecto de Donald Trump para levantar un salón de recepciones en la Casa Blanca no puede avanzar sin el visto bueno del Capitolio. La inversión, estimada en 200 millones de dólares, quedó prácticamente paralizada por una resolución judicial que le pone límites al poder presidencial sobre la histórica residencia.
## Inquilino, no dueño
Los magistrados Patricia A. Millett y Bradley N. Garcia fundamentaron su fallo en una idea contundente: cada presidente habita la Casa Blanca de manera transitoria, sin ser su verdadero propietario. Por eso, determinaron que las reformas de carácter permanente escapan de la órbita exclusiva del mandatario y exigen el respaldo del Legislativo. La sentencia ratifica lo decidido en abril por un juez federal, que ya había frenado los trabajos de la que prometía ser una de las transformaciones más importantes del complejo en mucho tiempo.
La resolución entrará en vigencia dentro de dos semanas, período que la Casa Blanca podría aprovechar para apelar ante la Corte Suprema. Hasta entonces, las obras no deberán interrumpirse.
## Un espacio que no existe
Trump había presentado la iniciativa a principios de 2026, argumentando que el complejo presidencial carecía de un lugar digno para eventos de alto nivel. El diseño contemplaba una estructura de 8.300 metros cuadrados con lugar para 650 comensales, más del triple de lo que permite el East Room, el salón más grande disponible hasta ahora.
La administración aseguró que el financiamiento provendría de donaciones privadas, incluso del propio bolsillo del mandatario, sin tocar un solo dólar de los impuestos. Pese a ello, grupos de preservación histórica iniciaron acciones legales, convencidos de que semejante intervención requería el cumplimiento de normativas federales de protección del patrimonio.
El conflicto reaviva una discusión recurrente sobre el alcance de las atribuciones presidenciales cuando se trata de alterar un símbolo nacional protegido por múltiples leyes y organismos de control.
Redacción SDN
Etiquetas: Donald Trump, Casa Blanca, Poder Judicial EEUU, Congreso estadounidense, patrimonio histórico

