El gobierno estadounidense confirmó que representantes de Israel y Líbano se encontrarán en la capital italiana durante los primeros días de agosto. El encuentro, pactado para el período del 4 al 6 de ese mes, busca avanzar en un complejo proceso de desescalada en la zona limítrofe meridional del país árabe.

## Avances que impulsan la agenda
La diplomacia norteamericana destacó que esta nueva ronda de diálogo técnico surge tras gestiones concretas en terreno y la reciente entrevista en la Casa Blanca entre Donald Trump y el mandatario libanés Joseph Aoun. Según el Departamento de Estado, el impulso actual se debe al funcionamiento inicial de las áreas experimentales de retiro militar y al intercambio que ambos presidentes mantuvieron en Washington la semana anterior.
El esquema conocido como «Marco Trilateral» —que vincula a Estados Unidos, Israel y Líbano— constituye la base sobre la cual se construye esta iniciativa. Desde su puesta en marcha, se implementaron espacios de transición en el sur libanés donde las fuerzas israelíes ceden posiciones paulatinamente mientras el Ejército de ese país asume responsabilidades, todo bajo monitoreo estadounidense.
## Desafíos en la mesa de negociaciones
Entre los objetivos centrales del encuentro romano figuran la ampliación progresiva de estas zonas de transición, la consolidación del repliegue de contingentes israelíes y el fortalecimiento del despliegue de tropas gubernamentales libanesas. Washington entiende que este mecanismo permite que el Estado libanés recupere jurisdicción mediante la verificable neutralización de organizaciones armadas, además de generar clima de confianza mutua.
Para Aoun, la culminación del retiro de fuerzas extranjeras resulta imprescindible para restaurar la plena soberanía nacional y consolidar el entendimiento sellado el pasado 26 de junio en territorio estadounidense. Aquel pacto estableció lineamientos para la coordinación de medidas de seguridad, incluyendo la retirada escalonada de posiciones israelíes, el despliegue de militares libaneses y la creación de instancias de prevención de conflictos.
No obstante, el camino hacia la estabilidad enfrenta resistencias. Hezbollah, calificado como grupo terrorista por múltiples países, repudió el acuerdo tripartito y confirmó que no formará parte de la delegación que viaje a Italia. A pesar de esta ausencia, la administración estadounidense mantiene su respaldo al proceso y considera que la expansión de las zonas piloto contribuye a reducir tensiones y brindar mayor previsibilidad a ambas orillas de la línea divisoria.
Redacción SDN
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