El Ejecutivo español intensifica las tareas de socorro en medio del siniestro que devasta múltiples localidades, con la capital como núcleo de la tragedia más grave registrada. El jefe de gabinete, Pedro Sánchez, recorrió esta mañana los territorios damnificados y dejó en claro que el foco principal radica en proteger la integridad de los habitantes, mientras la cifra de desplazados y aislados trepó a 90 mil.
## La advertencia del presidente y el despliegue estatal
«Se vienen momentos difíciles», advirtió Sánchez tras constatar los estragos. Aunque el termómetro descendió, la incertidumbre ronda la conducta de los vientos: no hay certeza sobre su dirección ni su intensidad en las próximas horas. Desde su cuenta en redes sociales, el mandatario destacó que todas las administraciones articulan esfuerzos para sofocar el fuego y brindar refugio a quienes perdieron sus hogares. «Ahora combatimos las llamas, pero después vendrá la reconstrucción», prometió.
El delegado del gobierno en Madrid, Francisco Martín, precisó que la cifra de afectados escaló desde los 70 mil del sábado. Cerca de 60 mil debieron abandonar zonas de Madrid y Ávila, mientras que más de 28 mil permanecen encerrados en sus domicilios por indicación del Ministerio del Interior. Otros 20 mil recibieron la orden de no salir. Martín ratificó que la consigna sigue siendo evacuar sin riesgos y confirmó que, hasta el momento, no hay decesos que lamentar. Instó, no obstante, a atender con rigor las próximas directivas que podrían emitirse.
## Solidaridad comunitaria y el fuego que cruza fronteras
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, anunció el arribo de cuatro aeronaves a territorio español como parte del mecanismo rescEU. Paralelamente, cinco aviones y dos helicópteros operan en Francia, donde la situación también se tornó crítica. El sistema satelital Copernicus suministra cartografía de emergencia para orientar las maniobras en ambas naciones. «El continente acompaña a ambos países frente a esta devastación», expresó la funcionaria.
El vecino país galo registra cifras aún más alarmantes: aproximadamente 200 mil personas fueron desalojadas en el suroeste. Únicamente en Gironda, 57 mil salieron durante la madrugada, sumando 167 mil evacuados en esa región. En Las Landas, otras 30 mil debieron partir, consolidando un panorama de emergencia sin precedentes en la zona.
Redacción SDN

