Minutos antes del partido, un proyectil destruyó un vehículo en la capital de la Franja dejando múltiples víctimas, incluido un directivo de asistencia social.

Un bombardeo israelí en la Franja de Gaza transformó un momento de fiesta deportiva en tragedia. A minutos del cruce mundialista entre Egipto y Argentina, el estallido de un proyectil mató a un importante gestor de asistencia humanitaria que coordinaba las pantallas gigantes en el territorio. El hecho, confirmado por autoridades sanitarias locales, expone la fragilidad de la tregua firmada en octubre ante los constantes operativos en el enclave.
El impacto del proyectil destrozó un auto en el barrio de Sabra, en la capital de la Franja. De este modo, la detonación cobró la vida de Mohamed al-Wahidi, un miembro clave del Comité Egipcio en el territorio, así como de dos menores transeúntes que caminaban por la zona, los hermanos Hamza y Fari al-Deri, de 10 y 8 años respectivamente.
La cuarta víctima fatal fue identificada como Ahmed Daghmush, de 33 años, quien manejaba el vehículo al momento de la explosión. El doctor Mohamed Abu Selmiya, Máxima autoridad del Hospital Shifa, constató el deceso tras el ingreso de los fallecidos al centro médico.
El ataque en Gaza golpea la ayuda humanitaria de Egipto y tensa la tregua
Este desenlace estuvo precedido por una primera alerta, ya que un proyectil israelí había impactado en la misma calle apenas treinta minutos antes sin dejar heridos. La ofensiva terminó golpeando de lleno al Comité Egipcio, la entidad gubernamental para la que trabajaba Al-Wahidi, encargada de distribuir alimentos y refugios en la Franja, y responsable directa de instalar las pantallas públicas para llevar un momento de distracción a los habitantes a través del fútbol.
El ataque toca una fibra sensible en la región, dado que Egipto no solo alberga a una parte fundamental de la diáspora palestina justo al otro lado de la frontera, sino que fue el mediador crucial para sostener el delicado cese al fuego pactado entre Israel y Hamás.

