El expresidente Donald Trump ha emitido una contundente crítica contra la resolución aprobada por la Cámara de Representantes que busca limitar sus prerrogativas en el conflicto en curso con Irán. A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó la medida como «antipatriótica» y un acto «sin sentido», argumentando que socava sus negociaciones para poner fin a las hostilidades con la República Islámica.
En su mensaje, el exmandatario acusó a los congresistas de estar al tanto del estado de las negociaciones y atribuyó la iniciativa a lo que denomina el «Trump Derangement Syndrome», una expresión que utiliza frecuentemente para desacreditar a sus oponentes políticos. Según Trump, sus adversarios «preferirían que nuestro país fracasara antes que darme otra de mis muchas victorias».
Además, el expresidente dirigió sus críticas hacia los cuatro legisladores republicanos que apoyaron la resolución: Tom Barrett (Michigan), Warren Davidson (Ohio), Brian Fitzpatrick (Pensilvania) y Thomas Massie (Kentucky), tildándolos de «oportunistas» y sugiriendo que «deberían avergonzarse».
La reacción de Trump se produce un día después de que la Cámara de Representantes aprobara la resolución de poderes de guerra con 215 votos a favor y 208 en contra. Esta medida instruye la retirada de las fuerzas estadounidenses del conflicto con Irán, marcando el primer respaldo formal del Congreso a una iniciativa para restringir la intervención militar desde el inicio de la guerra, hace cuatro meses.
Sin embargo, el impacto práctico de la resolución es, por el momento, limitado. Para convertirse en ley, la propuesta debe obtener la aprobación del Senado y, posteriormente, superar un posible veto presidencial. La anulación de un veto requeriría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un escenario que se percibe como improbable en la actualidad.
La iniciativa fue impulsada por legisladores demócratas, quienes argumentan que la ofensiva militar fue lanzada sin la autorización constitucionalmente requerida del Congreso. El conflicto se inició el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques contra objetivos iraníes en el marco de la operación conocida como «Furia Épica».
Este debate también ha reavivado la discusión sobre los límites constitucionales del poder presidencial en tiempos de guerra. La Ley de Poderes de Guerra de 1973 permite al presidente desplegar fuerzas militares sin autorización previa del Congreso, pero impone un límite de 60 días para mantener las hostilidades sin aval legislativo. Dicho plazo venció el 1 de mayo.
No obstante, la Casa Blanca sostiene que el conteo de los 60 días fue suspendido debido a un alto el fuego parcial alcanzado semanas atrás, un argumento que es vehementemente rechazado por los promotores de la resolución.

