Canadá y China Impulsan Lazos Comerciales con Proyección de Duplicar Exportaciones, Pese a Desafíos Geopolíticos
En un significativo acercamiento diplomático, China ha expresado su optimismo sobre el potencial de las exportaciones canadienses, sugiriendo que podrían no solo cumplir sino incluso duplicar su objetivo de crecimiento hacia el mercado chino para 2030. Este impulso se enmarca en la primera visita de un canciller chino a Canadá en una década, subrayando la relevancia de la relación bilateral.
Durante un encuentro con su homóloga canadiense, Anita Anand, un alto funcionario chino señaló que, de mantenerse la dinámica actual entre ambos países, Canadá podría superar fácilmente su meta de un aumento del 50% en las exportaciones a China. Por su parte, Anand afirmó que Canadá está firmemente enfocado en la expansión económica y la diversificación de sus alianzas comerciales, reconociendo el peso considerable del vínculo económico con China para Ottawa.
Refuerzo de la Diplomacia Económica y Estrategia de Diversificación Canadiense
La visita del canciller chino, que se extendió por tres días, representó un hito en las relaciones, siendo el primer viaje de un ministro de Asuntos Exteriores de Beijing a Canadá en diez años. En el transcurso de su agenda, el ministro también sostuvo una reunión privada con el primer ministro Mark Carney.
Este acercamiento se produce tras la firma de un acuerdo comercial en enero, destinado a reducir aranceles sobre vehículos eléctricos y canola, un pacto que coincidió con la visita de Carney a China, la primera de un jefe de gobierno canadiense desde 2017. China se consolida como el segundo socio comercial de Canadá, solo por detrás de Estados Unidos. En este contexto, el gobierno canadiense ha intensificado sus esfuerzos para reducir la fuerte exposición de su economía al mercado estadounidense, una estrategia que cobró mayor relevancia tras la imposición de aranceles por parte de la administración Trump.
El primer ministro Carney ha manifestado previamente su compromiso de duplicar las exportaciones hacia otros mercados durante la próxima década, una iniciativa respaldada por la firma de más de 20 acuerdos económicos y de seguridad con diversas naciones en el último año. Adicionalmente, Carney ha buscado enviar una señal política a Washington, instando en un discurso en Nueva York a construir una “nueva asociación” con Estados Unidos y argumentando que una Canadá más fuerte contribuiría a “hacer grande otra vez a Estados Unidos”.
El Factor Taiwán: Un Punto de Fricción Persistente
A pesar del énfasis en la cooperación comercial, la relación entre Ottawa y Beijing continúa marcada por diferencias sensibles en áreas de seguridad y soberanía. La visita del canciller chino tuvo lugar días después de que la fragata canadiense HMCS Charlottetown realizara un tránsito de rutina por el estrecho de Taiwán. China expresó su enérgico rechazo a esta maniobra, advirtiendo que se opone a cualquier intento de menoscabar su soberanía y seguridad bajo el pretexto de la “libertad de navegación”.
Las tensiones también se habían elevado a principios de mayo, cuando el diputado conservador Michael Chong viajó a Taiwán, reuniéndose con el presidente taiwanés, Lai Ching-te, y otros altos funcionarios. Chong justificó su visita como una expresión de solidaridad con “una democracia en la primera línea de la intimidación” de China y como una defensa de la soberanía canadiense, a raíz de una advertencia previa del embajador chino en Canadá dirigida a los políticos que visitaran Taiwán.

