En un momento decisivo para su aspiración a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, senador e hijo del exmandatario, ha aterrizado en Washington D.C. junto a su hermano Eduardo Bolsonaro. El objetivo de su visita, programada para el 26 de mayo de 2026, es buscar una reunión con el expresidente estadounidense Donald Trump, aunque la confirmación oficial de la Casa Blanca aún está pendiente.
Este viaje ocurre en el contexto más delicado de su campaña, tras la explosión de un escándalo financiero que ha sacudido las encuestas y su imagen pública.
El Escándalo Financiero que Sacude la Candidatura
La controversia se desató el pasado 13 de mayo, cuando la plataforma Intercept Brasil reveló una serie de mensajes y audios comprometedores. En ellos, Flávio Bolsonaro habría solicitado una suma millonaria de dinero a Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, quien se encuentra encarcelado desde noviembre de 2025 por un fraude histórico. La petición de fondos estaba destinada a la producción de una película sobre su padre, Jair Bolsonaro, con el senador refiriéndose a Vorcaro como “hermano” y reclamando pagos atrasados.
Aunque Flávio Bolsonaro ha admitido haber solicitado los fondos, ha insistido en que no hubo delito alguno, justificando la transacción como un “negocio privado” lícito.
Impacto en la Contienda Electoral
Las repercusiones de estas revelaciones no se hicieron esperar en el panorama electoral. Según un estudio de AtlasIntel para Bloomberg, la popularidad de Flávio Bolsonaro sufrió una caída de seis puntos porcentuales, pasando del 47.8% al 41.8% en un escenario de segunda vuelta frente a Lula da Silva. La situación fue aún más pronunciada en la primera vuelta, donde Datafolha lo ubicó con un 31% frente al 40% de Lula, rompiendo el “empate técnico” que hasta entonces mantenían ambos rivales.
La Estrategia Detrás del Viaje a Washington
El encuentro con Donald Trump, gestionado por Eduardo Bolsonaro —quien reside en Estados Unidos—, forma parte de una estrategia del Partido Liberal para revitalizar la campaña de Flávio. Se espera que los hermanos Bolsonaro se unan al empresario y aliado Paulo Figueiredo en Washington. La campaña ha mantenido un perfil bajo sobre los detalles, refiriéndose únicamente a “reuniones de alto nivel”.
El objetivo principal es claro: conseguir una fotografía con el exlíder estadounidense. Los estrategas de campaña confían en que esta imagen pueda mitigar el impacto del escándalo y consolidar la candidatura. Esta táctica evoca la estrecha relación que mantuvo Jair Bolsonaro con Trump, lo que le valió el apodo de “Trump de los trópicos”. Cabe recordar que el expresidente brasileño fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, ingresando a la cárcel en noviembre de 2025, y Trump intentó infructuosamente ayudarlo tras su derrota en 2022.
Además, la visita se interpreta como una respuesta directa a un movimiento reciente de su principal adversario. Semanas antes, Lula da Silva se reunió con Trump en la Casa Blanca, un encuentro bien recibido por ambas partes. Para el equipo de Flávio Bolsonaro, no actuar equivaldría a ceder terreno valioso en el ámbito de la política internacional.

